La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el extracto del acuerdo de inicio de investigación (IO-006-2016), por la posible realización de prácticas monopólicas absolutas en el mercado de la intermediación de valores de deuda emitidos por el gobierno mexicano.

Mediante un comunicado, el titular de la Autoridad Investigadora de la Cofece, Carlos Mena Labarthe, advirtió: De existir acuerdos que afecten la intermediación de valores gubernamentales, el daño al erario público y a los inversionistas podría ser grave considerando que cada año el gobierno coloca cientos de miles de millones de pesos en el mercado y que el volumen de valores gubernamentales comercializados puede llegar a ser de aproximadamente cien mil millones de pesos diarios .

Este anuncio se dio poco después de que se conociera que las administradoras de fondos para el retiro (afores) Sura, XXI Banorte, Principal y Profuturo GNP tendrán que pagar una multa total por 1,100 millones de pesos impuesta por el órgano antimonopolios por retener las cuentas de trabajadores que ahorran para su pensión a través del proceso de traspaso.

El Pleno de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) determinó responsabilidad a estas empresas y a 11 personas entre ellas directivos por ponerse de acuerdo para reducir los traspasos entre afores con el fin de disminuir el gasto en publicidad y con ello incrementar sus utilidades.

Hay que felicitar a la Cofece por mostrar sus primeras muestras de valentía al animarse a involucrar en mercados con fuerte poder económico y político: el financiero. Para muestra basta un botón: en jurisdicciones tan importantes como la europea a pesar de que ya se conocían los indicios de prácticas anticompetitivas de los bancos tardaron 17, anoté bien, 17 años en iniciar una investigación antimonopolios contra los bancos. En esto no cabe más que señalar que el órgano antitrust poco a poco va adquiriendo seguridad en sus actuaciones en beneficio de los siempre muy perjudicados bolsillos y pymes mexicanas.

La Cofece actúa en la línea de las autoridades de competencia internacionales: fuertes multas para los cárteles de fijación de precios o reparto de mercados y, quizás influida por el veneno que supuso la Escuela de Chicago en el derecho de la competencia, una mano demasiado suave en concentraciones de empresas y abusos de poder dominante, con la idea de que los problemas de falta de competencia se suelen arreglar en el largo plazo, olvidando la frase de Keynes: En el largo plazo todos nos encontraremos muertos .

Ojalá Cofece sea más dura en el análisis de las concentraciones con efectos directos o indirectos sobre la competencia, siga de cerca el comportamiento del mercado y de las empresas, además, sancione los abusos de posición dominante que en la Unión Europea se consideran faltas graves al derecho de la competencia, en donde la Cofece quizá deba actuar con la misma determinación para obtener la medalla de oro, sin olvidar que el fin del derecho antitrust es doble: la protección de la libertad de empresa y la de los consumidores como caras de una misma moneda del mercado (águila y sol).

*Máster y doctor en Derecho de la competencia, profesor investigador de la UAEM y socio del Área de competencia, protección de datos y consumidores del despacho Jalife& Caballero.