El pasado 23 de febrero del 2012 inició la edición 88 del Agricultural Outlook Forum. En este evento, organizado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), año con año se dan a conocer los resultados de las proyecciones agropecuarias de corto y largo plazo de esta institución creada por el Presidente Abraham Lincoln hace 150 años.

En general, a lo largo del curso de este evento se dan a conocer los escenarios base de la producción, consumo, comercio internacional y precios de los principales commodities agrícolas, así como los principales productos e indicadores agregados del sector agropecuario en el mundo.

Al respecto, se puede concluir que, de acuerdo con las proyecciones presentadas, el sector agrícola en el corto plazo reflejará los ajustes en el mercado que devienen de una situación de elevados precios de los commodities. En otras palabras, los altos precios en los mercados que se observaron en el 2011 incentivarán en el 2012 el cultivo de un mayor número de hectáreas de granos.

En particular, se espera que la producción agrícola mundial se incremente, siempre que las condiciones climáticas no sean representativamente adversas.

Lo anterior es particularmente significativo para los dos cultivos de mayor peso en el comercio internacional, maíz y trigo.

En el caso del primero, el crecimiento de la producción se estima en 4.4%, con lo cual se podrían obtener 864.1 millones de toneladas. En el caso del segundo, se espera que se puedan obtener 692.9 millones de toneladas, lo que representa un aumento de 6.3% respecto de la producción del 2011.

Adicionalmente, entre otros factores a considerar en estas proyecciones se tiene que la productividad por hectárea de maíz en Estados Unidos ha disminuido de manera representativa en los últimos dos años.

Dicha situación, de acuerdo con algunos especialistas en Estados Unidos, debería corregirse en este año, lo que permitiría incluso que se sobrepasen las tasas históricas, siempre y cuando las condiciones climáticas no sean muy desfavorables.

Por último, se espera que ante la ausencia del subsidio a la elaboración de etanol con base en maíz la producción del combustible no sea tan dinámica, liberando oferta de maíz para los otros mercados demandantes. En conclusión, el 2012 debería ser un año de mayor oferta y menores precios.

*Edgar Torres Garrido es director de Estudios y Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]