El petróleo ha sufrido fuerte repunte, donde el WTI ha avanzado 30.01% en el 2021 para ubicarse en 63.08 dólares/barril, el Brent un 28.78% para cotizar en 66.71 dólares y la mezcla mexicana un 29.41% para ubicarse en 61.03 dólares

Para los que seguimos los mercados de manera estrecha, pareciera en fechas recientes que los efectos de la pandemia se han ido desvaneciendo para dar paso a una franca recuperación económica, lo que ha provocado que los mercados se tiren a la fiesta y hayamos sido testigos de fuertes alzas en mercados accionarios, descenso de tasas de interés en el mercado secundario y fuertes alzas en el precio de varias materias primas, como es el caso de los granos y el petróleo.

Diversos analistas y organizaciones internacionales han mejorado su pronóstico de crecimiento económico para este año, debido al avance en la estrategia de vacunación de la población que hace pensar que habrá una reactivación del comercio internacional robusta.

Y para aderezar el tema, China, la segunda economía más grande del planeta y primera en controlar la pandemia en su país, anunció un crecimiento de su PIB en el primer trimestre de este año de 18.3% anual (a/a), siendo el mayor crecimiento desde que se tiene registro, desde 1992.

A lo anterior habría que sumar las fuertes inyecciones de liquidez que han realizado los gobiernos y la política monetaria laxa de los principales bancos centrales que ha descuidado el tema del control de la inflación y que se ha enfocado por completo al crecimiento económico.

Como ejemplo tenemos a la administración del presidente Joe Biden, que en el poco tiempo que lleva al frente de la economía más grande del planeta, ya le inyectó 1.9 billones de dólares y en este momento se está trabajando en lanzar un programa para el desarrollo de infraestructura por otros 2 billones de dólares, el cual busca incentivar la creación de empleo y en consecuencia el aumento del consumo, principal motor de crecimiento económico en la Unión Americana.

A pesar de todo el optimismo anterior, es importante destacar también la fuerte volatilidad que se ha vivido en los mercados en lo que va del año.

Las tasas de interés se han incrementado en el mercado secundario por las expectativas de presiones inflacionarias que se han venido generando, como lo demuestra el bono del Tesoro norteamericano a 10 años, que pasó de niveles por debajo del 1% el año pasado a tocar 1.739% en febrero para ubicarse el cierre del viernes en 1.59 por ciento.

El bono M10 en México ha subido 134 puntos base en lo que va del año, para ubicarse en niveles de 6.7470 por ciento.

Por su parte y en consecuencia de lo anterior, los mercados cambiarios han sufrido también variaciones importantes.

El peso ha rebasado en fechas recientes los 21 pesos/dólar para cerrar el viernes pasado en niveles de 19.912 pesos/dólar.

El petróleo ha sufrido un fuerte repunte donde el WTI ha avanzado en lo que va del año un impresionante 30.01% para ubicarse en 63.08 dólares/barril, el Brent un 28.78% para cotizar en 66.71 dólares y la mezcla mexicana un 29.41% para ubicarse en 61.03 dólares.

Por su parte, los granos han seguido subiendo fuertemente donde el maíz en la Bolsa de Chicago a mayo lleva un incremento en lo que va del año de 20.8% y la soya un 9.37 por ciento.

Todo lo anterior ha tenido un fuerte impacto en la inflación. La meta de la Fed es de una inflación del 2% anual mientras que la del Banco de México es de un 3% más menos 1 punto porcentual; sin embargo, al cierre de marzo, la inflación en Estados Unidos se disparó a su nivel máximo desde agosto de 2018 al ubicarse en 2.6%, mientras que en México alcanzó niveles no vistos desde diciembre de 2018 al publicarse en 4.67% a tasa anual, siendo el incremento en el precio de los energéticos y los alimentos los principales factores para este aumento.

Si bien es cierto que la situación ha mejorado con respecto al año pasado, la burbuja que el exceso de liquidez ha provocado en los mercados, las presiones inflacionarias persistentes y las expectativas de crecimiento económico aun inciertas por la pandemia, generarán una fuerte volatilidad a lo largo del año.

Más vale cobertura en mano que ver los precios volando.

aga@gamaa.com.mx