El domingo pasado, el periódico británico Financial Times publicó una interesante nota titulada China rebasa a Europa en el despliegue de 4G . En ese artículo, el corresponsal narra que para finales del 2013, el operador China Mobile había construido ya 200,000 radio-bases en territorio chino, infraestructura con la que cubriría ya una población de 500 millones de habitantes. Este número por sí solo rebasa el número de radio-bases construidas en toda Europa.

Lo que es de destacarse es que para el cierre del 2014 se estima que entre China Mobile y los operadores China Telecom y China Unicom habrán desplegado ya cerca de 1 millón de radio-bases en ese país. Tan sólo para este año se espera que China Mobile ordene la construcción de 500,000 radio-bases y China Telecom otras 250,000. Todo este esfuerzo de despliegue de infraestructura ocurre de cara al lanzamiento de la prestación de servicios móviles sobre redes 4G.

El tema tiene mucha relevancia en el contexto de la inminente discusión de la propuesta de legislación secundaria en materia de telecomunicaciones y radiodifusión en nuestro país. El despliegue de nueva infraestructura para redes móviles es esencial para incrementar la cobertura y la calidad de los servicios móviles que se prestan en nuestro país, especialmente los servicios de banda ancha de nueva generación.

Quizá muchos de ustedes no estén familiarizados con el tema, pero de acuerdo con la versión final de un documento sometido a consulta pública por la extinta Cofetel, liberado en junio del 2013, para poder atender a toda la población con una alta calidad de servicio, México requeriría contar con 80,000 radio-bases instaladas, de las cuales a esa fecha se tenían sólo aproximadamente 22,000. Sin embargo, la alta dispersión de la población en miles de poblaciones de menos de 500 habitantes hace que la meta de las 80,000 radio-bases pueda calificarse de titánica. De acuerdo con el Conapo, un poco más de 24 millones de personas se distribuyen en 184,000 localidades de menos de 2,500 habitantes, de los cuales 10 millones de habitantes se distribuyen en 170,000 localidades con menos de 500 habitantes.

Esta característica de dispersión poblacional encarece de manera significativa el poder desplegar radio-bases que cubran a toda la población. Sin embargo, es un hecho que se requiere construir muchas más radio-bases para que la población pueda contar con servicios de alta calidad.

Ahora bien, es importante identificar las causas por las que no se ha podido desplegar un número de radio-bases más allá de las 22,000 ya existentes. Una de esas causas es el complejo proceso que los operadores deben librar ante las autoridades federales, estatales y municipales para poder obtener los correspondientes permisos de construcción de este tipo de infraestructura.

La discusión de la legislación es un excelente marco para poder abordar este desafío. Es un hecho que tenemos que trabajar para que los tres órdenes de gobierno armonicen sus requisitos para el despliegue de este tipo de infraestructura, de manera tal que la tramitología deje de ser un obstáculo para la construcción de más radio-bases. El tema es importante incluso para el propio Ejecutivo federal de cara al proyecto de construcción de la red mayorista en la banda de 700 MHz.

Desde luego no pretendo que igualemos en números absolutos a China Mobile, pero sí que podamos lograr las condiciones para que se puedan desplegar radio-bases en México con la misma agilidad.

*El autor es senador de la República.