La reposición de nutrientes en el suelo, a través de los fertilizantes, es uno de los factores clave para mantener o incrementar la productividad agrícola. Durante el 2011, el uso global de estos insumos creció 6.2% a tasa anual para ubicarse en 173.0 millones de toneladas de nutrientes.

Lo anterior, como resultado de la recuperación en la actividad económica mundial, en particular en los países en desarrollo y en respuesta a los altos precios que los commodities agrícolas alcanzaron en el mercado internacional.

Para el 2012, la Asociación Internacional de la Industria de los Fertilizantes (IFA, por su sigla en inglés) prevé un crecimiento de 3.0% en el consumo global de los principales nutrientes: nitrógeno, fósforo y potasio. Así, alcanzaría un nivel máximo histórico de 178.2 millones de toneladas y el sector de los fertilizantes confirmaría su recuperación de la contracción que experimentó durante el 2009 a causa de la crisis económica mundial.

Por tipo de nutrientes, la IFA estima que la demanda de fertilizantes nitrogenados crezca 3.1%, la de fosfatados 1.0% y la de potásicos 5.7 por ciento. El alza se proyecta en todas las regiones del mundo, con excepción de Europa Central y Occidental, y con los mayores incrementos en los países asiáticos y latinoamericanos.

Por otra parte, la oferta y el comercio mundial de los fertilizantes también mantienen expectativas favorables, en particular con inversiones en nueva capacidad productiva y de abastecimiento.

En el 2011, la oferta global de nutrientes se expandió en respuesta a la solidez de la demanda. La producción mundial de amoniaco, roca fosfórica y potasio, que son las materias primas para la fabricación de los fertilizantes de mayor consumo, alcanzaron niveles récord.

En tanto, las cotizaciones de los fertilizantes se mantuvieron a la alza en el 2011. El precio internacional de la urea registró un promedio de 427 dólares por tonelada (crecimiento anual de 47.8%) y el del fosfato diamónico de 623 dólares por tonelada (incremento de 24.4 por ciento). Sin embargo, dichos niveles de precios fueron 13.4 y 34.6%, respectivamente, inferiores a los máximos registrados en el 2008.

De acuerdo con la IFA, a pesar de los altos precios, los productores agrícolas continuarán tratando de optimizar sus rendimientos con el uso de fertilizantes, con el fin de beneficiarse de los altos precios de los productos agrícolas.

*Darío Gaucín es especialista en la Subdirección de Investigación Económica de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]