Hay ocasiones en las que es mejor apartarse un poco de la rutina diaria para poder entender o explicar las cosas. Esta premisa me parece sumamente importante cuando el tema a comentar se refiere a las telecomunicaciones y a las necesidades que tiene a corto plazo este importante sector de la economía. Por ejemplo, hace años que el gobierno repite que es necesario incrementar el número de operadores móviles en México para beneficiar al consumidor e incentivar la innovación. Un camino utilizado para lograr este objetivo ha sido el de imponer topes de espectro que viabilicen la entrada de una nueva empresa. ¿Lógico, verdad? Sólo hay un pequeño problema en este acercamiento: no hay empresas interesadas en adquirir una concesión de espectro que implique gastar miles de millones de dólares en infraestructura y otros miles de millones de dólares en adquisición de clientes para, al final de cinco años, si es que se ha sido extraordinariamente exitoso, ostentar alrededor de 10% de cuota de mercado.

Es por esta razón que Signals Consulting ha estado repitiendo desde hace años que una alternativa viable es impulsar el desarrollo y proliferación de los operadores móviles virtuales o MVNO. ¿Qué son los MVNO? Básicamente, revendedores de servicios móviles que en México comprarían capacidad a Telcel, Nextel, Movistar o Iusacell para comercializarlos bajo su propia marca. Aunque los MVNO están permitidos legalmente en México, no hay una legislación específica que defina el papel y los requisitos para este tipo de operadores. Lo que hay que tener muy presente es que, contrario a la algarabía y exageración del verdadero potencial de los operadores virtuales, este modelo de negocio no es fácil de implementar.

Para ser bastante claros: el lanzamiento de MVNO no garantiza su éxito, tal como se observa en los fallidos intentos de Virgin Mobile en Singapur (cerró operaciones en el 2002), Shell Mobile (Hong Kong, 2002), ESPN Mobile (Estados Unidos, 2006), Amp’d Mobile (Estados Unidos, 2007), Easy Mobile (Holanda, 2007), entre otros. Otro mito relacionado con los operadores virtuales es que su entrada implica un descreme del mercado de alto poder adquisitivo y de servicios de valor agregado. Curiosamente, el mayor MVNO del mundo -TracFone, de América Móvil, en EU- es exitoso con un modelo de negocio dirigido al segmento prepago y de bajo poder adquisitivo de ese país. Lo que sí queda bastante claro es que para triunfar, un MVNO debe invertir fuertemente en publicidad para posicionar su marca, hacer acuerdos con distribuidores y ofrecer un valor agregado atractivo para sus clientes. Competir sólo en precio no es suficiente.

¿Qué tiene esto que ver con los topes de espectro? Una de las justificaciones que los operadores móviles ya establecidos en un mercado ofrecen para rechazar las alianzas con los interesados en lanzar un MVNO es que el espectro que poseen no es suficiente y que cualquier incremento adicional de tráfico implicaría un incremento en la congestión de su red. En otras palabras, hay un freno no oficial al arribo de operadores móviles virtuales. Como mencioné anteriormente, es muy caro para una empresa entrar, construir y lanzar servicios. Pero ¿cuánto es caro? Según estimados de Signals Consulting, el despliegue de una nueva red móvil, el establecimiento de una red logística de distribución de recargas, adquisición de clientes, puntos de ventas, sueldos de empleados y publicidad -sólo por nombrar algunos para un mercado como México- implicaría una inversión aproximada de 1,000 millones de dólares anuales si el objetivo es intentar capturar 10% del mercado en un periodo de cinco años. Esta cifra incrementaría exponencialmente si el mercado objetivo del operador estuviese constituido por individuos de alto poder adquisitivo o empresas.

Con base en lo anteriormente expuesto, sería de gran beneficio para todos los actores del mercado que las autoridades gubernamentales revisaran los topes de espectro y enfocaran esfuerzos en la redacción de una normativa que establezca los parámetros que regirían a los operadores móviles en el mercado.

Afirmar que históricamente los MVNO han entrado en los distintos mercados sin enfrentar problemas o indicar la existencia de las operaciones virtuales de Maxcom y Megacable es obviar un detalle muy importante: hasta la fecha los MVNO, en su gran mayoría, se han enfocado en servicios de voz y en el futuro se centrarán en servicios de datos. Traduciendo: requerirán más capacidad.

Por último, la llegada de los MVNO tendría impactos positivos en el mercado, que van desde la introducción de nuevos servicios de valor agregado hasta una mayor inversión por parte de las empresas celulares para mejorar su atención al cliente. Sin embargo, el espectro continúa siendo la excusa y la oportunidad.

* El autor es Presidente de Signals Consulting.