Gisela Mota dedicó la mitad de su vida a las actividades partidistas, a las que incluso dedicó más tiempo que a su preparación como abogada. Su afiliación política es herencia de sus padres, pero su trabajo a favor de las comunidades más pobres de Temixco viene de su participación como integrante de las juventudes del PRD.

En el 2001, con apenas 19 años, se incorporó al trabajo político, como asistente en la regiduría que el PRD tuvo en el cabildo municipal encabezado entonces por el panista Floriberto Miranda Bahena , que estaba encargada del área turística, aunque paralelamente ofrecían gestoría a los habitantes de las afueras de la cabecera municipal. Ese año ingresó a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM, de la que salió cuatro años después para trabajar en un pequeño bufete jurídico hasta que a finales del 2005 resultó electa secretaria de Asuntos Juveniles del PRD en Temixco.

Allí comenzaría un periplo de una década, que terminó abruptamente la mañana del sábado 2. En la sala de la casa de sus padres fue atacada por un comando. Gisela murió apenas 20 horas después de haber protestado el cargo. Era la primera mujer en la historia de Temixco en presidir el cuerpo edilicio.

Su inserción partidista ocurrió de la mano de la corriente Izquierda Democrática Nacional. Y aunque algunos atribuyen al senador Fidel Demédicis una especie de padrinazgo para la joven aspirante a abogada, lo cierto es que Gisela construyó en apenas un sexenio una base social en su municipio, donde los bejaranistas erigieron un bastión desde la primera campaña presidencial lopezobradorista. Antes, durante una década, el PAN gobernó el municipio, donde el PRI es oposición desde 1997. La alternancia política, sin embargo, mantiene incólume al crimen organizado.

Gisela Mota fue, por intermediación de René Bejarano, secretaria de Formación Política del CEN del PRD, que encabezó Jesús Zambrano. Y en el 2012, ocupó el lugar en la lista pluri que Demédicis otro cuadro bejaranista había tenido en el trienio anterior. En San Lázaro, en septiembre del 2013, tramitó un punto de acuerdo para condenar el asesinato del dirigente triqui Everardo Hugo Hernández, diputado al Congreso de Oaxaca, asesinado por el crimen organizado

Hace dos años, los estrategas bejaranistas decidieron que sus principales líderes buscarían consolidar sus posiciones, la joven legisladora comenzó a trabajar por la alcaldía de Temixco y, simultáneamente, volvió a la UAEM para obtener su cédula profesional.

Las primeras indagatorias de la policía morelense confirmaron que sicarios al servicio de Los Rojos fueron los autores materiales del magnicidio en Temixco. Aun antes, el gobernador Graco Ramírez Garrido-Abreu había anticipado la hipótesis de un mensaje hostil de las bandas criminales con presencia en la región, a las autoridades electas hace seis meses. Un desafío en contra de las instituciones del Estado mexicano. Es un reto que lanza la delincuencia organizada en contra del orden constitucional y democrático , definió posteriormente a través de un comunicado oficial.

Existen, sin embargo, indicios que apuntan a otras líneas de investigación que las autoridades estatales no deberían descartar. En las semanas previas a asumir el cargo, Mota Ocampo había sufrido amenazas y hostigamiento de los trabajadores de limpia, quienes exigían el pago de salarios caídos y su aguinaldo.

Detrás de ese boicot de la burocracia municipal, está la suspensión de pagos, decretada por el anterior alcalde Miguel Ángel Colín, también de extracción perredista. El ayuntamiento debía más de 200 millones de pesos a proveedores e instituciones bancarias, calculó la primera alcaldesa de Temixco, poco después de haber protestado al cargo que le costó la vida. Vamos a sacar el barco adelante , prometió Gisela, sin mucha convicción.

Reportes de inteligencia federal, que datan de finales del 2014, ubican al área metropolitana de Cuernavaca como una zona roja por la presencia de bandas de secuestradores y narcomenudistas. En Temixco operan en las inmediaciones de las atracciones turísticas. Esa región de la entidad comprendida por los municipios de Jiutepec, Emiliano Zapata, Temixco, Xochitepec y Cuernavaca ha sido gobernada por el PRD desde hace dos décadas.

Los Rojos, Los Ardillos y Guerreros Unidos disputan la supremacía en este corredor turístico y comercial, donde existe una concentración de productores de arroz, rosas, sorgo y maíz, además de los tradicionales fabricantes de cerámica. En Temixco, adicionalmente, se ubica el único aeropuerto de Morelos.

El gobernador Ramírez Garrido-Abreu se cuenta entre los primeros en repudiar el ataque contra la alcaldesa de Temixco. Esa actitud contrasta con las críticas que lanzó en vísperas de que los nuevos alcaldes iniciaran sus trienios. En Jiutepec donde acompañó a los integrantes de cabildo municipal en la toma de protesta urgió a los presidentes municipales a sumar esfuerzos.

Ante la ruptura del mandatario perredista con el alcalde capitalino, Cuauhtémoc Blanco, emanado de las filas del PSD, el gobierno federal desplegó el Operativo Delta a través del mando castrense, para garantizar la seguridad de la capital. ¿El Carrete detrás del magnicidio en Temixco?

Bajo el estigma del caso Abarca, la joven alcaldesa habría rechazado pactar con los barones del narcotráfico, pero también existe evidencia de que el clima de descomposición política abonó al crimen. Tras del atentado contra Gisela Mota, Graco Ramírez instruyó al comisionado, Alberto Capella Ibarra, a activar un protocolo de seguridad para los 33 alcaldes de Morelos, incluido quien quedó como presidente municipal interino, mientras el Congreso local llama a la alcaldesa suplente.

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