El epicentro del Covid-19 político se encuentra en París.

El presidente Emmanuel Macron se reunió con algunas decenas de personas durante los últimos siete días, y para evitar el efecto dominó, presidentes, primeros ministros y políticos comunitarios tendrán que aislarse durante los próximos días por temor a ser portadores del nuevo coronavirus.

Pedro Sánchez (España), Antonio Costa (Portugal), Charles Michel (Consejo de Europa) y Xavier Bettel (Luxemburgo), entre otros, se reunieron con Macron en los días anteriores al de ayer, día en que a las 10:28 de la mañana los franceses se enteraron que su presidente tiene Covid-19.

Las figuras de jefes de Estado son como las principales piezas del ajedrez, concentran campos de poder. Algo más, sus imágenes están totalmente vinculadas al terreno cívico porque detrás de ellos se encuentran naciones enteras.

En Francia, la salud de sus presidentes, desde François Mitterrand hasta Nicolas Sarkozy, pasando por Jacques Chirac y George Pompidou, se mantuvieron siempre en secreto.

¿Cuál es el estado de salud del presidente Macron? Un asesor de Macron responde: “secreto médico” (Le Monde, 17 de diciembre).

“Si hay un momento en esta triple crisis que atraviesa Francia, sanitaria, económica y terrorista, lo que necesitamos hoy es un ejecutivo fuerte". Lo dijo con razón el senador centrista Claude Malhuret (Le Monde).

En este 2020 es imposible no recordar La Peste de Camus y Ensayo sobre la ceguera de Saramago.  “La responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron”, es una frase que embona en la actualidad. Son millones de personas quienes han “perdido la vista” al estar dispuestos a contagiar del Covid-19 a los otros, es decir, con quienes comen en la misma mesa o se transportan en el mismo vagón del metro. Sobre la obra de Camus, no es difícil dejarse de asombrar frente a la solidaridad de los médicos en una crisis sanitaria que deriva en crisis moral.

El ejercicio de rechazar la realidad es un acto demencial. Bolsonaro ha asegurado que tarde o temprano todos vamos a morir. Premisa de un presidente que simplemente carece de empatía, no solo con quienes no le votaron, también con quienes confiaron en él.

Donald Trump perdió la reelección por haber recomendado tomar detergente para limpiar baños en caso de estar contagiado con Covid-19. Boris Johnson degradó su imagen al haber hecho bromas con la enfermedad. Ambos fueron contagiados.

El presidente tose y de repente todo se congela. Le Monde realiza un recorrido de nombres vinculados a encuentros con Macron durante las últimas horas. Nodos que se multiplican de manera exponencial. El miércoles por la noche, 12 horas antes de que el Eliseo reportara su enfermedad a través de un comunicado, el presidente francés se encontraba bien, pero rodeado de gente. Asistió a una cena a la que acudieron el primer ministro Jean Castex, el presidente de la Asamblea Nacional Richard Ferrand, Christophe Castaner, presidente de los diputados macronistas y François Bayrou, presidente del partido MoDem, entre otros.  Al menos diez personas se reunieron en la mesa con Macron. La cifra rebasó lo que indica la recomendación del propio Gobierno: seis adultos durante los festejos navideños.

Macron jugó a las escondidillas con el Covid-19, perdió. Sin embargo, desciende escalones en esa difícil pirámide llamada responsabilidad.

@faustopretelin

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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