¿Qué pruebas tiene Emilio Lozoya contra Luis Videgaray y Enrique Peña? Ésta es la pregunta más morbosa de todas las que están en el aire. Hay otras cuestiones que también vale la pena plantear en voz alta: ¿qué encontró José Antonio González Anaya cuando ocupó la oficina de Lozoya y por qué no presentó una denuncia formal? ¿qué sabía José Antonio Meade de lo que pasó en Pemex y qué hizo con la información? Por respeto a la enorme inteligencia de González Anaya y Meade Kuribreña me niego a pensar que ellos no encontraron nada. Lozoya actuaba con arrogancia de quien cree pertenecer a una casta divina y también con la seguridad de quien sabía que tenía el apoyo del presidente.

Alguien que usa el helicóptero con pasión de nuevo rico seguramente dejó huellas en todo lo que tocó. En poco más de tres años, Emilio Lozoya hizo 727 traslados, de su casa a la oficina, ida y vuelta. Para visitar la oficina de un amigo que estaba en la zona de Polanco, a 1 kilómetro de la torre de Pemex, realizó 55 traslados. El director mantuvo su uso intensivo del helicóptero, a pesar de las pérdidas gigantescas de la empresa..., a pesar de que en teoría había órganos de control y un consejo de Administración, donde había consejeros independientes que deberían servir como contrapeso.

¿Es la detención de Lozoya la clave para que en México estalle el caso Odebrecht como ocurrió en otros países? Ojalá que así fuera. Se trata de una asignatura pendiente en nuestro patético currículum de combate a la corrupción. En este asunto hemos sido hermanos menores de América Latina, donde el caso Odebrecht ha costado la caída de presidentes, ministros y alcaldes. Esto podría cambiar porque los vínculos de Lozoya con la constructora brasileña fueron investigados por Santiago Nieto, cuando era fiscal dedicado a los delitos electorales. Unas declaraciones sobre este asunto le costaron la chamba al ahora director de la Unidad de Inteligencia Financiera. ¿Pasará algo con Odebrecht-Lozoya-Santiago Nieto? Es humano querer la revancha, pero en la 4T es una pasión colectiva.

¿Por qué conformarse con Odebrecht? Las autoridades deberán investigar las relaciones con OHL, una compañía de la que Lozoya fue consejero y a la que también se le ha asociado con escándalos de corrupción en España y México. Está el expediente de la compra de Agronitrogenados, en la que Pemex pagó una fortuna por una planta chatarra. La merma patrimonial para la empresa fueron 750 millones de dólares. Está también la compra de los astilleros en Galicia, que le costaron a la petrolera 50 millones de euros y la venta de las acciones de Pemex en la petrolera Repsol. Fue una operación de 2,090 millones de dólares, donde las cifras tampoco cuadran. El denominador de todas estas operaciones fue el daño patrimonial para Pemex y la ineficiencia de los órganos de vigilancia de la empresa y el gobierno. Lozoya podía tomar decisiones por valor de miles de millones de pesos, a pesar de sus limitaciones y excesos.

¿Cómo será el proceso de Lozoya? Lo que el exdirector de Pemex sabe y significa podría alimentar el guion de una serie de Netflix más interesante que las dedicadas a los narcos, pero no está claro que Lozoya vaya a colaborar ni que la 4T vaya a llamar a testificar a las personas clave: Videgaray, Peña, Meade, González Anaya, Miguel Messmacher..., los consejeros independientes de Pemex: Jorge Borja Navarrete, Alberto Tiburcio, Octavio Francisco Pastrana y Carlos Elizondo Mayer-Serra. Ellos fueron testigos de la mala gestión de Emilio Lozoya. Podrían ayudarnos a entender qué pasó, ¿qué peso tuvo la corrupción, qué tanto la arrogancia o la estulticia y cómo influyó la inercia burocrática de la mayor empresa de México?

Nota aclaratoria

En el periodo en que Emilio Lozoya fue director de Pemex, José Antonio Meade fue Secretario de Relaciones Exteriores y Secretario de Desarrollo Social. Este artículo no pretende inferir que Meade y González Anaya tuvieron una relación de complicidad con Lozoya, sólo que tienen información relevante para comprender un periodo muy negro en la historia de Pemex.

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Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.