Los legisladores y el presidente Obama no han podido llegar a un acuerdo. Citibank advierte que la magnitud del ajuste que se tenía que hacer no tiene precedente.

El estratega de banca privada de Citi presenta tres escenarios que van de un acuerdo multianual hasta una solución parcial que incluye algunos recortes al gasto.

A poco más de un mes de haber concluido el proceso electoral y menos de tres semanas para terminar el año, Estados Unidos sigue sin llegar a un acuerdo para resolver el inminente precipicio fiscal que está programado para el 2013.

Como hemos comentado en otras ediciones, el precipicio fiscal hace referencia a la expiración de una serie de exenciones impositivas y una multitud de recortes presupuestales que están programados para entrar en vigor a partir del primer minuto del año nuevo.

De acuerdo con el estratega de la banca privada de Citibank, Renato Grandmont, la magnitud del ajuste no tiene precedente en la historia de Estados Unidos.

De acuerdo con los cálculos de Grandmont, en ausencia de un acuerdo, el ajuste sería por 808,000 millones de dólares -el equivalente a casi 5% del PIB– condenando a la economía estadounidense a una recesión segura en el 2013.

Hace un par de semanas, en este espacio, mencionamos que la resolución parcial del precipicio fiscal estaba más cerca de lo esperado.

Sin embargo, los legisladores y el presidente Obama no han podido llegar todavía a un acuerdo. Para Grandmont, existen tres escenarios posibles. El más catastrófico y menos probable, es aquel donde no hay absolutamente ningún acuerdo y el presupuesto del 2013 entra en vigor con los ajustes automáticos que están programados, reduciendo el nivel de crecimiento del PIB de manera sustancial.

En este escenario, Grandmont estima que el déficit fiscal se reduciría a 4.3% (contra el nivel actual de casi 10%) en el 2013, 3.1% en el 2014 y 2.2% en el 2015. Asimismo, la economía americana tendría una contracción cercana a 1%, con la tasa de desempleo repuntando hasta 9.6 por ciento.

Una variación de este escenario es aquel donde ocurre el precipicio fiscal pero con una rectificación posterior de los actores políticos para lograr un acuerdo parcial. En este subescenario se podría evitar una recesión pero se dañaría severamente la credibilidad del gobierno americano y seguramente habría una crisis de confianza en los mercados.

El segundo escenario es aquel donde se logra un gran acuerdo multianual en el que los actores políticos alcanzan una solución a largo plazo para ir reduciendo gradualmente el gasto en algunas partidas clave y al mismo tiempo se acepta incrementar las tasas impositivas a ciertos segmentos de los contribuyentes. Este escenario es el ideal pero tampoco es el más probable. En este escenario, Grandmont estima que el déficit fiscal se reduciría a 5.3% en el 2013, 3.6% en el 2014 y 2.8% en el 2015.

En este caso, la economía estadounidense podría crecer a un ritmo aproximado de 3.2% en el 2013 y la tasa de desempleo bajaría a 7.3% para finales del mismo año.

El tercer escenario, al que Grandmont asigna mayor probabilidad, es el de una solución parcial en la que demócratas y republicanos logran algunos acuerdos para eliminar algunos de los recortes presupuestales e incrementos en tasas impositivos que están programados de manera automática, suavizando el impacto del ajuste y permitiendo saltar el precipicio de manera temporal.

En este escenario, el estratega de Citi calcula que la economía podría mantener un ritmo de crecimiento en el 2013 cercano a 2%, muy similar al actual, mientras que la tasa de desempleo se mantendría prácticamente sin cambios contra el último dato reportado de 7.6 por ciento.

Como mencionamos hace unas semanas, el mercado no necesariamente espera el gran acuerdo que resuelva el problema de la trayectoria de largo plazo del déficit. El mercado podría darse por servido con el acuerdo temporal que evite el precipicio fiscal del 2013, es decir, el escenario tres, y que compre tiempo para que republicanos y demócratas trabajen para llegar a un plan multianual para reducir el déficit fiscal de manera gradual y ordenada.

Tanto demócratas como republicanos tienen demasiado que perder si cometen el error de no llegar a un acuerdo, aunque éste sea parcial.

Aunque esto no es una condición suficiente para llegar a un acuerdo y seguramente habrá más sobresaltos de aquí a fin de año, parecería suicida para ambos partidos no pactar una solución.

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