En breve nacerá el Instituto Nacional del Emprendedor, el cual estará a cargo de Enrique Jacob Rocha, quien fue nombrado este jueves como el nuevo subsecretario para la Pequeña y Mediana empresa de la Secretaría de Economía.

Será esta mañana cuando el presidente Enrique Peña Nieto presente, junto con el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, la estrategia de impulso y fomento a los emprendedores y Pymes del país, en un momento donde los retos siguen siendo varios para poder impulsar de manera contundente el crecimiento y desarrollo de las empresas mexicanas.

Dentro de las prioridades que deberá tener este nuevo organismo descentralizado, se encuentran un mayor fomento a la innovación; el impulso y diversificación del financiamiento para los distintos segmentos empresariales; detonar aún más la adopción tecnológica; fortalecer los procesos de incubación y aceleración de empresas; favorecer el emprendimiento a través de modelos probados de negocios como las franquicias; así como robustecer el encadenamiento empresarial con transferencia tecnológica y gestión del conocimiento.

A todo lo anterior se deberá integrar una estrategia que permita la generación de proyectos y empresas sustentables, con un plan de Responsabilidad Social Empresarial.

Enlistar es fácil, sin embargo, pese a los grandes avances mostrados durante las dos últimas administraciones federales, los apoyos para las Pymes y los emprendedores siguen siendo insuficientes, además de que los mecanismos de evaluación, seguimiento y cierre de proyectos se han caracterizado por ser poco ágiles.

ÉNFASIS EN LA INNOVACIÓN

Me detendré en el rubro de la innovación, porque es un proceso que ha demostrado a nivel global que sirve para disminuir la pobreza, incrementar la calidad de vida de las personas, fomentar el bienestar social e impulsar de manera continua el crecimiento de las empresas y de las naciones.

También, impulsa la competitividad y la productividad, asegurando la generación de organizaciones con estructuras flexibles pero disciplinadas que permiten anticiparse a todo tipo de necesidades y exigencias actuales, por lo cual, sin duda alguna, deberá figurar dentro de las acciones prioritarias del nuevo gobierno federal.

El Instituto Nacional del Emprendedor, también tendrá que dar un especial impulso a los emprendedores que se conocen como de alto impacto , que son aquellos que crecen de manera acelerada por tres años consecutivos, que cuentan con procesos innovadores y que además generan empleos de calidad.

Estoy segura que este tipo de empresas ayudarán a que México deje de ocupar la posición 79 que hoy tiene en el Índice Global de Innovación 2012 (con un total de 141 países), publicado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de la ONU (OMPI) y la escuela de negocios Insead, hecho que nos deja ver el rezago que existe en este sentido, y que va en detrimento del país y de la sociedad.

Si bien es importante trabajar en el fortalecimiento de los mecanismos de comercialización y ventas en las empresas, la competitividad que se requiere sólo se alcanzará si el gobierno y la iniciativa privada abrazan en conjunto el fomento a la innovación, investigación y desarrollo, y la adopción tecnológica.

@chucastellanos