Todo llega su fin, afortunadamente esta semana terminan las campañas electorales de las cuales podemos concluir que no han sido muy ingeniosas, pues básicamente los candidatos se han dedicado a denostar a sus oponentes y han dejado de lado las propuestas reales. La elección sigue como al inicio con Andrés Manuel López Obrador como puntero en las encuestas, en tanto PRI y PAN pelean por un distante segundo lugar que les permita contar con el mayor número de escaños y lo más importante: acceder a las bolsas millonarias de las prerrogativas.

De resultar ganador AMLO, deberá transitar del discurso polarizante a la reconciliación nacional, su fuerza disruptora deberá contenerse en la legalidad electoral, ésa en la que él mismo no confía. Este actor político por fin ocupará el rol del que tanto se ha quejado, interesante será ver cómo construye ese nuevo discurso ya que en la oposición se siente muy cómodo.

Una tarea más consistirá en depositar su capital político y sus dones místicos en las instituciones políticas. Esperando que el desgaste de su figura no sea tan abrupto, pues las alianzas que ha generado no parecen ser las más compatibles en diversos temas y desde el ámbito institucional deberán tener una mayor cohesión.

Sólo la ruta de la civilidad y una transición pacífica del poder aseguran la certidumbre económica que ayude a defender el peso de los embates de Trump y las olas generadas por el TLCAN.

Los retos del equipo de Andrés Manuel son del tamaño de su polarizante discurso y de la ocurrencia política de su líder.

México demanda sensatez y prudencia de los candidatos presidenciales para aceptar los resultados de la elección y dar una muestra de civilidad al mundo, ya bastantes retos plantea la inseguridad pública.

Este 1 de julio los ciudadanos saldremos a depositar nuestra confianza en las urnas y esperamos que todo se lleve a cabo de la manera más pacifica posible y que ante cualquier resultado, tanto instituciones como partidos, respeten las decisiones de la mayoría.

Mi solidaridad con María Rojo, candidata de Morena a la alcaldía en Coyoacán y segura ganadora, quien ha sido objeto de ataques personales, más allá de la competencia electoral. Precisamente estas prácticas son las que debemos eliminar para poder caminar hacia una mejor democracia, participativa, creativa y de mejores propuestas, ya que lastimosamente las descalificaciones son el pan de cada día en este proceso.

@ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.