Uno de los cambios repentinos más importantes que la pandemia nos ha traído es  la manera como trabajamos. Gran parte de la población que se desempeña en trabajos de oficina, ya sea administrativos, contables, legales, arquitectónicos, de diseño, mercadotecnia e incluso ventas, habrá podido experimentar durante los últimos meses la practicidad y eficiencia de poder trabajar sin tener que viajar a ningún lado.

Si bien el cambio parece menor, a nivel social, las repercusiones de este serán enormes. Por una parte, las personas que se vean en la necesidad de trabajar desde casa tendrán que adquirir y desarrollar destrezas sobre el manejo de su tiempo que antes el hecho de ubicarse físicamente en otro sitio, generaba. Por otra parte aquellos que trabajen desde casa necesitarán dedicar tiempo al manejo de relaciones sociales y de actividades de esparcimiento para lograr un equilibrio entre una vida saludable y placentera y una vida productiva y eficiente. Para aquellos que habitan en un hogar familiar, la aplicación de una “sana distancia” para poder trabajar también será un reto.

A nivel infraestructura, las compañías de telecomunicaciones también tendrán que reforzar su soporte a los paquetes en los hogares, las empresas tendrán que invertir en su digitalización y los propios empleados en adquirir los servicios y herramientas que les permitan acceder a esta nueva forma de producir.

El tema de la digitalización tomará tiempo ya que las empresas se están viendo en la necesidad de revisar sus actividades y procesos diarios para ver cómo reinventar estos y digitalizarlos. Es decir, las empresas tenderán a realizar un mayor número de transacciones y actividades de manera digital, ya sean, ventas, pagos, juntas, citas, presentaciones, contrataciones etc. Esto con el objetivo de poder seguir ofreciendo sus bienes o servicios aprovechando al máximo el uso de la tecnología y las telecomunicaciones.

Como hemos mencionado en el pasado en esta columna, una buena conexión a Internet será parte de la canasta básica de servicios que se requieren para subsistir ante la “nueva normalidad”. Es factible que en México sigamos experimentando cambios en la industria de las telcos. Esta migración hacia nuevas formas de trabajo abrirá la puerta a oportunidades y retos en el mundo de la digitalización.

La semana pasada el lanzamiento de izzi móvil por parte de Televisa apareció como una nueva alternativa al mercado móvil. Se espera que este lanzamiento marque una importante pauta en el mercado por su carácter disruptivo y de gran valor al mercado. Si bien las empresas aún deben funcionar maximizando sus utilidades, la aportación social que generen será ahora más relevante que nunca.

Antonio Aja

Columnista

Showbiz