El arrollador triunfo de Morena en el Estado de México puede dimensionarse por 3.5 millones de votos levantados por Andrés Manuel López Obrador en la cuna de Enrique Peña Nieto, pero también por la contundente mayoría obtenida en las elecciones —concurrentes a la federal— para renovar las 125 alcaldías (ganó 55, en las que habita 60% de la población mexiquense) y el Congreso local.

De los 45 distritos locales, Morena perdió sólo en tres. Y de las 70 curules que integrarán la LX Legislatura, a partir del próximo 4 de septiembre, los diputados de la coalición Juntos Haremos Historia —que complementan el PT y Encuentro Social— sumarán 51 espacios.

Los obradoristas serán mayoría absoluta. Y se da por descontado que el ex dirigente magisterial Maurilio Hernández, actual presidente del consejo local de Morena y líder del Grupo de Acción Política, la corriente hegemónica dentro del partido en la entidad, será el líder.

El GAP se construyó en el oriente del Estado de México. En un corredor que va de Tultitlán a Texcoco. Del GAP surgió Higinio Martínez hace dos décadas. Y Delfina Gómez. Ambos son senadores electos, pero la profesora sólo pasará tres meses en su escaño, pues asumirá la coordinación del programa de desarrollo en la entidad mexiquense, apenas si arranque el próximo sexenio.

Del GAP también es Horacio Duarte Olivares, representante de Morena ante el INE y diputado federal electo, quien a partir de diciembre próximo será subsecretario del Trabajo en la administración obradorista. De tal forma que no buscará la coordinación de la bancada morenista en San Lázaro. Igual pasará con Rocío Nahle, próxima titular de Energía, y Tatiana Clouthier, propuesta por el candidato ganador de los comicios presidenciales como subsecretaria de participación ciudadana en Segob.

La fuerza electoral de Morena podría darle el control absoluto de los órganos legislativos. En su calidad de decano, Porfirio Muñoz Ledo dirigirá la instalación de la Cámara de Diputados y aspira a quedarse en la presidencia de la mesa directiva, para entregar a AMLO la banda presidencial, el próximo 1 de septiembre.

La presidencia del Congreso mexiquense podría ser un buen premio de consolación para el GAP, pero en medio tendrán que trascender a un grupo local que cuenta con el respaldo de Yeidckol Polevnsky, lideresa nacional de Morena, quien reside en la entidad y cuenta con una larga carrera local.

Este reciente agrupamiento tiene en Ecatepec, Nezahualcóyotl y Tlalnepantla sus principales bastiones y a los experredistas Emilio Ulloa y José Luis Gutiérrez Cureño como sus líderes más visibles. Y abiertamente va contra la línea política del GAP.

Ulloa y Gutiérrez Cureño buscaron, sin éxito, ser candidatos. En su lugar, sus hermanos Mario Gerardo y Gabriel estarán en el Congreso local. Y junto con otra decena de legisladores electos —entre ellos el dirigente de la Central Campesina Cardenista y la exalcaldesa panista Julieta Villalpando, quien logró la hazaña de derrotar al PRI en Atlacomulco— se han quedado al margen de los trabajos de la bancada que coordinaría Maurilio Hernández.

Su cautela es deliberada... y estaría justificada, dadas las dimensiones del Congreso mexiquense, con un presupuesto de 1,469 millones de pesos; 40 comisiones legislativas —de éstas, cinco permanentes— y media docena de institutos y centros de estudios. Cada uno de los 75 diputados mexiquenses maneja un presupuesto anual de 20 millones de pesos —sin contar los recursos provenientes del Programa de Apoyos a la Comunidad, para gestoría— y recibe emolumentos mayores incluso que los diputados federales, entre ellos un aguinaldo de 70 días por año.

Maurilio Hernández habría convocado al resto de los diputados electos y perfilado una propuesta de reglamento interno para el grupo parlamentario que —entre otras figuras— incorpora “draconianos” mecanismos de control. Habría un “vocero” y aquel legislador que hiciera declaraciones, sin autorización, sería merecedor de sanciones. La primera falta ameritaría una amonestación pública. La tercera, la expulsión.

La disciplina, ante todo. El artículo 7, inciso M de ese reglamento establecería una prohibición para hacer declaraciones a los medios de información que atenten contra la imagen del partido o del grupo parlamentario.

Las reacciones en contra de esa propuesta de reglamento interno —“es un documento vulgar de reparto de espacios que busca, a través de sanciones, el manejo de la cámara”— motivó este alineamiento anti-GAP, en el que también participan Daniel Serrano, integrante del CEN de Morena; Saúl Adrián Martínez, dirigente del PES en el Estado de México, y Miguel Ángel Gamboa, alcalde electo de Zumpango.

De la coalición electoral a la mayoría legislativa. Sin tener garantizado que los nueve diputados electos que tienen membresía al PT queden dentro del grupo parlamentario, los morenistas aceleran las negociaciones para distribuir cargos y definir una agenda legislativa: el combate a la corrupción y la política de austeridad serán los ejes prioritarios, pero de arranque están el primer informe del gobernador priista, Alfredo del Mazo Maza, la glosa y la revisión de la cuenta pública. En el mediano plazo, la inclusión en la legislación local de la figura de revocación de mandato.

La elección de los coordinadores parlamentarios de Morena ha comenzado, en el desorden. Los senadores electos acudieron, hace una semana, a una sesión de trabajo convocada por Ricardo Monreal, en la que protocolizaron ante notario su reglamento interno y grupos de trabajo. Pero el pasado viernes 20, Yeidckol Polevnsky convocó a una reunión “para tratar asuntos de gran relevancia, relacionados con la LXIV Legislatura (sic) por lo que es imprescindible su presencia”.

Ayer, los diputados federales electos atendieron ese llamado.

Hoy están emplazados los senadores, pero una veintena se excusó, por estar fuera de la CDMX. Muchos, por motivos vacacionales.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.