Los dirigentes de los comerciantes son citados de madrugada en Palacio Nacional para que ellos informen al pueblo los excelentes resultados del Buen Fin 2019.

Entusiasmados, dan cuenta de un incremento nominal en las ventas de 7% con respecto a la misma promoción del año pasado, de acuerdo con datos preliminares que apenas empiezan a fluir.

No pueden sino sentirse contentos, entusiasmados y agradecidos con el presidente Andrés Manuel López Obrador por mantener este programa anual de ventas al menudeo. Hacer lo contrario afectaría más su ya de por sí pobre desempeño de este año.

Si los empresarios se ponen a ver que aumentó el número de asistentes a las tiendas, pero no el ticket de compra; o si ven que hubo 30% más comercios inscritos, pero que las ventas no crecieron en esa misma proporción, o simplemente si le restan la inflación al monto total de las ventas, se podrían amargar la vida.

Y de lo que se trata es de buscar una buena relación con la 4T, en la que el gobierno federal pueda presumir como propios estos magros resultados positivos y que los comerciantes tengan la certeza de que no les van a quitar el apoyo gubernamental para repetir el Buen Fin el próximo año.

No parece que estos resultados que se apresuró a dar la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio vaya a cambiar la suerte de la economía, ni siquiera de las actividades terciarias, que se han desacelerado de manera notable durante la segunda mitad del año.

Sí parece francamente apresurado presentar resultados del Buen Fin que terminó hace cuatro días, porque fueron muchos los participantes que deben reportar sus números finales. Pero había una necesidad política que satisfacer, sobre todo cuando las expectativas económicas continúan en deterioro.

El presidente logró una mañanera con resultados positivos del comercio, tras una promoción tan bien acreditada como el Buen Fin, y los comerciantes parecen haber logrado la supervivencia de esta iniciativa nacida en los tiempos de Felipe Calderón.

Las últimas expectativas revisadas del comportamiento de la economía durante este 2019, al que sólo le quedan dos quincenas y media, es que el crecimiento del Producto Interno Bruto sea muy cercano al cero.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos hizo una nueva revisión de los estimados mundiales de crecimiento y en el caso de México estima que en este año que está por acabar el PIB sólo crecerá 0.2%, y para el 2020 tendrá una expansión de 1.2 por ciento.

Los analistas que consulta Citibanamex redujeron su expectativa para este año a 0.1% de crecimiento económico y para el 2020 a 1.1 por ciento. El pronóstico anterior, que era más alto, sólo duró dos semanas.

Nadie culpe a los dirigentes de los comerciantes si ahora parecen pecar de optimistas o si se les ve haciendo coro a eso que conocemos como los otros datos de la economía mexicana. Hay que tomar en cuenta que, ante el estancamiento económico, muchas empresas empiezan a implementar mecanismos de supervivencia.

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Enrique Campos Suárez

Conductor de Noticieros Televisa

La Gran Depresión

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México, con especialidad en finanzas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y maestro en Periodismo por la Universidad Anáhuac.

Su trayectoria profesional ha estado dedicada a diferentes medios. Actualmente es columnista del diario El Economista y conductor de noticieros en Televisa. Es titular del espacio noticioso de las 14 horas en Foro TV.

Es un especialista en temas económico-financieros con más de 25 años de experiencia como comentarista y conductor en radio y televisión. Ha formado parte de empresas como Radio Programas de México, donde participó en la radio empresarial VIP. También formó parte del equipo directivo y de talento de Radio Fórmula.