Actualmente, el paradigma de la RSE ya no es algo estático ni se puede considerar un asunto de voluntad o filantropía; por el contrario, es algo totalmente dinámico y se encuentra inmerso en la forma en la que hacemos las cosas, ya sea generando un servicio o un producto. Por ende, al momento en que la RSE atraviesa toda la cadena de producción y a la misma organización, se vuelve un asunto de hacer negocio con un enfoque de sostenibilidad, es decir, entendiendo que las empresas no sólo existen para generar dinero y utilidades, y tienen que responder a una o varias necesidades concretas en la sociedades en las que operan, manteniendo un negocio rentable en el tiempo.

Lo anterior implica considerar los impactos que tienen las compañías desde el punto de vista económico, ambiental y social; tomando en cuenta las expectativas de sus audiencias clave, dentro de las cuales los millennials están siendo un factor sumamente importante para definir los nuevos paradigmas de la RSE en el mundo.

Por millennial se considera a los individuos nacidos entre 1981 y el 2000, quienes cuentan con un importante dominio de la tecnología, siempre preocupados por hacer comunidad, que son creativos y buscan innovar. También son considerados como la primera generación con conciencia ambiental y poderosos agentes de cambio social; no creen que los gobiernos puedan resolver solos los temas sociales y ambientales, por lo que buscan que las empresas tomen dicha responsabilidad y se involucren fomentando dichos cambios. Es una generación que no busca mucho dinero, su principal objetivo es construir un mundo sostenible que beneficie a todos y genere así un cambio positivo en la sociedad.

Al respecto, Agustín Llamas, del IPADE, establece: Ya no hablemos de RSE y de los costos que representa para cualquier empresa. Hablemos desde la perspectiva de GVS (Generar Valor Social), de cómo todos mis procesos, políticas, acciones y procedimientos en la empresa generan valor social. De hecho, la GVS nunca debería ser considerada como costo o como algo adicional a la gestión de negocios .

Los millennials prefieren tanto a la RSE como a la sustentabilidad sobre la rentabilidad. Entre sus prioridades de negocio se encuentran invertir en el crecimiento de la compañía promoviendo nuevas iniciativas, garantizar un trato justo con los proveedores, desarrollo de productos y servicios innovadores, generar un impacto positivo en los consumidores/clientes y finalmente garantizar el futuro de la empresa en la que se encuentran. De la misma manera, a esta generación le resulta de suma importancia el impacto que puede tener el estar en una empresa con mala imagen y otros impactos negativos por carecer de estrategias ambientales y sociales.

Así, poco a poco, las cuestiones financieras de las compañías ya no son el único factor de interés para los nuevos inversionistas de esta generación. Ahora, las compañías o fondos con objetivos sociales o medioambientales específicos se están volviendo más relevantes. Al respecto, el Instituto para la Inversión Sustentable de Morgan Stanley establece que para el 2050 las oportunidades de negocio para las compañías con enfoques sostenibles pudieran estar entre 3 y 10 billones de dólares anuales, equivalente a 4.5% del PIB mundial.

Con base en lo anterior, podemos decir que los millennials son una de las generaciones con mayor conciencia social y ambiental, y por ende, buscan trabajar en una empresa que también lo sea. Dichos temas les resultan de suma importancia al momento de tomar alguna decisión de compra, aunado a la accesibilidad y a la calidad del producto. De acuerdo con la encuesta de Millennials de Deloitte 2016, 70% de ellos gastaría más dinero en aquellas marcas que apoyan iniciativas solidarias.

En general, falta muy poco para que los millennials tomen el mando de las grandes compañías globales; de acuerdo con un estudio realizado por el Universum Global, para el año 2020 esta generación será 50% de los trabajadores y para el 2025 serán 75% del total de la fuerza laboral mundial.

Finalmente, podemos concluir que el paradigma de la RSE, de ser algo meramente filantrópico y voluntario, ha ido evolucionando hasta el punto de convertirse en un elemento clave para el desarrollo sostenible de las compañías u organizaciones actuales, en donde deben considerar las expectativas de sus audiencias clave incorporando un enfoque de generación de valor social, comprendiendo cada día mejor a la generación de los millennials; de este modo es como la RSE se traduce en una mayor rentabilidad y sostenibilidad para la organización pero también en un mayor beneficio para la sociedad. Por lo que las compañías deberán empezar a desarrollar e implementar estrategias de tipo ambiental y social para su negocio, y así poder retener a esta generación dentro de su fuerza laboral.

*Directora de Inversión Social y Sustentabilidad.

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