Buenos días, buenas tardes o buenas noches, siempre un placer saludarte y con el sugerente título de esta participación, me imagino estarás tratando de cuantificar el monto de dinero que has gastado en mentiras cuando pensabas que lo estabas invirtiendo en materias primas, o la cantidad de mentiras que te han privado de ingreso si eres productor agrícola

En los tiempos modernos tenemos un poco de ambos, las cadenas de suministro han sido impregnadas de costos provenientes de verdades parciales, a medias o mal contextualizadas y eso abre pauta a grandes diferencias en las brechas de precios que incorporan muchos efectos futuros que nunca llegan a ser presentes u omiten eventos presentes que terminan no manifestándose en el futuro y para dejar de lado lo abstracto, trataré de concentrarme en los últimos días de operación en los mercados agrícolas para mostrarte un poco de lo que hago notar.

Partamos por el lado informativo. A principio de mes el Departamento de Agricultura norteamericano (USDA) emitió un reporte de inventarios agrícolas, el mercado asumía que tendríamos un crecimiento en las existencias de maíz y soya y salió todo lo contrario, lógicamente en los tiempos modernos los algoritmos que dominan la operatoria operaron las diferencias entre la expectativa y lo mostrado por el USDA.

Dejando en primera nota una crecida importante de precios agrícolas, los especuladores y operarios que tenían posiciones vendidas tuvieron que reducir riesgos comprando sus apuestas bajistas creando una puja importante de compras, la reacción del mercado fue inmediata de alzas, pero luego que estos especuladores habían limitado su riesgo, y la compra se secó, el precio cayó para quedar no muy lejos de donde estaba anteriormente.

A la luz de la información, notamos que el USDA reportó una utilización de maíz récord en alimento balanceado, y eso directamente también venía de la mano de ajustes al consumo residual, no es el caso de ponerme técnico en la explicación, pero es difícil entender como cuando el maíz ha sido más caro se consume más alimento balanceado y cuando el maíz era más barato y había más población animal, la utilización era menor. El caso es que el USDA hizo ajuste sobre la cosecha del año pasado y redujo implícitamente la producción, en sentido estricto sobreestimó la campaña pasada y así vivimos un año.

La verdad salió a la luz, pero no sirve de nada, en estos tiempos la información de hoy es cierta porque se opera económicamente de inmediato aunque no sea verdad, y en ello tenemos grandes cambios en precios y tendencias económicas.

La misma historia se repitió la semana anterior, el USDA emitió un reporte de oferta y demanda mundial, hay gran morbo por saber qué tipo de cosecha tendremos en EU y con clima adverso desde que arrancó este ciclo agrícola poco hemos podido determinar, el midwest ha recibido en los últimos 30 días hasta 400% de lo que normalmente llueve, así que arrancamos tarde porque llovía y luego se secó y no llovió y luego, cuando no se necesita lluvia, llueve de nuevo, deteniendo labores de cosecha e impidiéndonos interpretar el tipo de rendimientos que finalmente tendremos.

Y no es todo, este fin de semana finalmente llegó una helada y no sólo una helada. Hubo mucha nieve en las dakotas y zonas periféricas, esta región está completamente sin cosechar y en muchos casos con cultivos muy inmaduros.

Se considera que una helada mata el llenado de granos y la terminación del cultivo, así que es cuestión ahora de esperar para mesurar el impacto de merma o pérdidas, encima de todo, el USDA nuevamente salió con un reporte que deja menos producción y menos inventarios a la vista, y si lo anterior no te alcanza, el viernes la delegación china salió de la Casa Blanca con alguna sonrisa tras un apretón de manos y un tono conciliatorio, así que el mercado subió como espuma ante todo tipo de impulso positivo.

Luego llegó el lunes, los chinos le bajaron al tono y al volumen, regresaron al status quo y estamos donde empezamos, con charlas y negociaciones y con un mundo incierto de que podamos crecer armónicamente con las dos economías más grandes del planeta, enfrentadas en una pugna por el dominio futuro del planeta Tierra.

¿Y en qué te deja todo eso? Bueno, pues en volatilidad y trazos erráticos que impactan en precios y atentan con tu higiene de márgenes, la idea de todo el rollo anterior es destacar que el precio cambia más veces de las que tenemos capacidad de contextualizar y en ese espacio tenemos que reconocer cuándo actuar o cuándo dejar la bala pasar.

Terminemos invitándote a la administración prudente de riesgos, la idea es no comprar mentiras ni vender verdades, simplemente todo lo contrario.

Ánimo.

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