¿Sirvió el golpe de timón que dio Josefina Vázquez Mota hace tres semanas? De mucho, responden de inmediato en la cúpula del PAN. Los esfuerzos de reorganización, el relanzamiento de la campaña presidencial -destacan- han sido exitosos... que la prensa lo ignore, es otra cosa.

Allí están -refieren- los mensajes estratégicos elaborados por Rafael Giménez y Antonio Sola, quienes ya abollaron la imagen de invencibilidad que había generado el puntero, Enrique Peña Nieto. También, los actos masivos en Apizaco, Chemax, Monterrey, Tamazunchale...

En este lapso, Josefina tuvo menos eventos, pero más efectivos. Y aparejado a un sutil cambio en su imagen -notorio por su nuevo corte de cabello y outfit- se produjo un discurso renovado, más potente.

Las mayores transformaciones, sin embargo, han ocurrido en la casa josefinista, donde Roberto Gil Zuarth asumió plenamente el mando y la representación de la coordinación de campaña.

Una medida necesaria, que implicó la amputación de los colaboradores más cercanos a Vázquez Mota, incluidos su esposo Sergio y su hija Marijo, quienes abruptamente dejaron las tareas que desempeñaban.

El equipo que había vencido a Ernesto Cordero y al aparato corderista quedó relegado. En tres semanas terminaron desplazados, no sin que antes ocurriera lo inevitable: una duplicidad en el mando, que se tradujo momentáneamente en ineficiencia y tensiones dentro de la casa de campaña que afuera dejaban la sensación de duplicidad y desorden.

Por la puerta de atrás, por las malas, los más cercanos quedaron marginados. Daniel Hernández, quien durante una década coordinó a los asesores de Vázquez Mota, se retiró por motivos de salud. Otros cercanos, como Eduardo Sastré o Herminio Rebollo, ya no participan en el cuarto de guerra o en las reuniones de planeación.

Muy pocos sobreviven. Rogelio Gómez Hermosillo, Octavio Aguilar Valenzuela y Miguel Székely, entre ellos. ¿Y los panistas de viejo cuño? Cada quien velando por sus propios intereses. Como antaño...

De fondo, el problema es que cada quien ve por su bola, no se comunican , se quejaba a principios de año uno de los principales operadores políticos de este sexenio, quien desde la Cámara de Diputados trabajaba para el proyecto josefinista, se la pasan grillándose unos a otros .

Eran los días previos a la interna del PAN. Cordero había emprendido una ofensiva mediática contra Vázquez Mota. En vez de protegerla, sus aliados políticos buscaban asegurar postulaciones como plurinominales para el próximo Congreso de la Unión.

Tuvo que salir una señal tajante, de Los Pinos, para apaciguar los ánimos. El primer lugar en la lista de candidatos al Senado -por ejemplo- sería para el perdedor de la contienda por la candidatura, a propuesta del CEN. Y el tercer lugar, para Gil Zuarth... aunque también lo había pedido Francisco Ramírez Acuña.

Un anhelo difícil de materializar. Tanto, que se valoró-como premio de consolación- ofrecer la Secretaría de Educación Pública al exgobernador de Jalisco. Aunque en Los Pinos tenían otra idea: llevar a una mujer al despacho de José Vasconcelos, en lugar de Alonso Lujambio.

Todavía no se decretaba si Rodolfo Tuirán quedaría como encargado de despacho hasta finalizar el sexenio o si el presidente Felipe Calderón designaría a un tercer titular de la SEP en cinco años. El Ejecutivo federal había solicitado revisar una lista de mujeres cultas y a su escritorio llegaron los expedientes de Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta, y de la exjefa de la Oficina de la Presidencia, Patricia Flores Elizondo.

Se trataba -dijeron involucrados en el proceso- de enviar un mensaje a la presidenta vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales. Una mujer en la SEP sería otra cuña para La Maestra. La sacaría de su cabales, porque no sabe tratar con sus iguales .

Al paso de las semanas, ni Paty Flores ni Ramírez Acuña. Con la designación de José Ángel Córdova Villalobos, el presidente Calderón mandó el mensaje inverso. Y por querer llevar la fiesta en paz con el SNTE, dio tiempo a Elba Esther para reorganizarse.

Esas historias secundarias quedan atrás. Ya no hay tiempo qué perder. Y en obediencia a los dictados de un equipo que no es el suyo, Vázquez Mota tratará de acortar una brecha enorme.

Antes, Josefina estaba rodeada de operadores que creían que Peña Nieto es invencible, que las críticas no lo afectan y, por el contrario, lo fortalecen. Por eso ya no están.

El punto de quiebre se dio con la decisión del PRI de no exponer a Peña Nieto a debates innecesarios, lo cual implica que haya quedado cancelada la posibilidad de contrastar directamente propuestas y alternativas.

Como en el 2006, el PAN deberá forzar al puntero a debatir las alternativas ante la opinión pública. Por eso, la decisión estratégica de ir a una campaña de contraste, con spots sobre los temas más polémicos.

EFECTOS SECUNDARIOS

DESILUSIÓN. La aparición de Elba Esther Gordillo en la sesión extraordinaria del Consejo Nacional del SNTE, en Tijuana, y el barullo que provocó su negativa a someter a los maestros de educación básica a la evaluación universal, trajeron nuevos bríos a las campañas de Nueva Alianza. La hija de La Maestra, Mónica Arriola Gordillo -quien busca llegar al Senado- también rompió lanzas: No veo a mi mamá retirada de la política o del sindicato , advirtió.