En México, el 15 de mayo se festeja a los maestros y las maestras, quienes juegan un papel muy importante en la educación de los niños y jóvenes en las escuelas. Este mismo día también se celebra el Día Internacional de la Familia, un festejo menos conocido en México.

Esta fecha conmemorativa lleva a plantearnos el papel que juegan ambas partes en la educación financiera de los niños y jóvenes. Lejos de discutir aquí el dilema existente sobre quién educa y quién enseña, se mencionarán los papeles que desenvuelven ambas partes en el tema concreto de la educación financiera, tanto de niños como de jóvenes.

El papel de la familia

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, el Día Internacional de la Familia se celebra cada año para crear conciencia sobre el papel fundamental de éstas en la educación de los hijos desde la primera infancia, así como las oportunidades de aprendizaje permanente que existen para niños y jóvenes.

Si bien en México el tema de la educación financiera para niños ha sido poco explorado, una encuesta realizada por la firma europea M&G Investments encontró que, de una muestra de 500 padres y 360 abuelos, 28% de los padres cree que los niños deben asumir la responsabilidad cuando se trata de entender el dinero, mientras que más de 25% piensa que los abuelos deben desempeñar un papel en la educación financiera de los nietos. Aunque no se dispone de cifras sobre la importancia que se le da a este tema entre la población mexicana, no debe pasar inadvertido.

Para brindar educación financiera a los hijos, se puede empezar enseñándolos a ahorrar, para luego entender el valor del dinero. Esto se puede hacer desde casa o bien, a través de las diferentes herramientas financieras que actualmente existen. Los padres deben tomar conciencia de la importancia de brindar educación financiera a los niños, a quienes es mejor enseñarles desde temprana edad.

El papel de los maestros

Con el nuevo modelo educativo, el rol de los maestros en la enseñanza de la educación financiera se vuelve más relevante. Es decir, ellos pueden elegir la educación financiera como materia opcional de educación básica. Para ello, existen diferentes herramientas que pueden ser aprovechadas para tal fin, como es el caso del taller Águila y Sol, Esto no es un Volado, avalado por la SEP, en el cual se encuentran herramientas como experiencias lúdicas y actividades de investigación para guiar a los alumnos a tomar decisiones y definir sus metas, así como administrar sus recursos.

El Banco de México también dispone de una plataforma online con recursos para profesores para llevar a cabo con los alumnos.

Si bien la familia puede enseñar el ahorro y el valor del dinero a los hijos, el papel de los maestros es fundamental para aterrizar y enfocar la educación financiera que los niños y jóvenes aprenden en su familia.

Con estos antecedentes podemos decir que la educación financiera de los niños y jóvenes es una tarea conjunta entre los maestros y la familia. Esto no significa que la responsabilidad sea repartida de igual manera entre las dos partes, sin embargo sí son complementarias.

Una persona sin educación financiera no es capaz de tomar decisiones que le ayuden a aprovechar todas las ventajas y beneficios que ofrecen los productos y servicios financieros. Asimismo, no es capaz de tomar decisiones que le beneficien financieramente. Es por esta razón que es muy importante desde la niñez.

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