Como cuando un animal está persiguiendo su cola pero nunca la alcanzará, así está la humanidad, en un círculo vicioso buscando cómo ser más equitativo en el reparto y aplicación de vacunación antipandemia. Pero no lo logrará mientras las farmacéuticas trasnacionales dueñas de las vacunas anticovid sigan dando prioridad a surtir a los países de más poder económico que mejor pagan; y ya van por terceras dosis sin importarles que haya millones de personas que no han recibido ninguna.

Se han reafirmado los incentivos de la industria farmacéutica innovadora.

COVAX -el mecanismo responsable del reparto equitativo cubriendo a países con menos recursos y con menos acceso a vacunas- no ha podido cumplir su rol, y tampoco cumplirá lo acordado con los países en desarrollo que pagaron por sus vacunas. Es el caso de México.

México pidió a COVAX vacunas para 20% de su población, casi 47 millones de dosis, y COVAX acordó asignarle AstraZéneca, Novavax y Pfizer. Pero es la fecha en que el país ha recibido apenas 6.5 millones de esas dosis (menos del 14%). Aquí el problema es que AZ, de las más retrasadas, es de las que México acordó mayor volumen (17 millones). El directivo de Covax nos precisa que con Pfizer no han tenido retrasos y ya entregaron a México el millón de dosis asignadas de Pfizer.

Novavax, otra vacuna para México

Otra de la cual México recibirá un gran volumen es Novavax (de Estados Unidos); COVAX prevé enviarle 28 millones de dosis, y la ve como una vacuna con prometedores resultados, pero aún no ha sido aprobada por los reguladores sanitarios.

Lo que es un hecho es que COVAX no cubrirá su compromiso con México este año y con muchos países de ingresos medios que acordaron pagar sus vacunas.

De hecho, no ha cumplido ni una quinta parte del compromiso asumido de repartir 2,000 millones de dosis para 2021. Ha distribuido 306 millones de dosis a más de 142 países en forma equitativa; en Latinoamérica ha entregado 50 millones.

El problema de origen fue que a la estrategia le faltó una pata para lograr ese reparto equitativo dado el enorme desequilibrio entre oferta y demanda. Una lección: No se impidió a los 190 países miembros que firmaran acuerdos bilaterales con las compañías desarrolladoras de vacunas y, más aún que los extendieran sin límite.

Ante la desesperación todos se pusieron a comprar, y le ganaron a COVAX que tardó en salir con su mecanismo de equidad global. La fuerte competencia entre países se sumó a que las farmacéuticas, como siempre, le dan prioridad a quien más paga y siguen dejando al último los acuerdos con Covax. Hay que decir que tampoco Covax se impuso para poner orden y definirse como distribuidor prioritario.

Pudimos charlar con Santiago Cornejo, director en Covax de vinculación con América Latina, quien reconoce que éste y un conjunto de factores han contribuido al nudo en que hoy se encuentra el planeta entero. El problema es que si no hay cobertura mundial pareja, la pandemia tardará mucho más en terminar. La opción de Covax es pedir donaciones de vacunas a los países que más tienen y que ya consiguieron grandes coberturas, para que junto con las farmacéuticas le ayuden a cubrir aquellas naciones que apenas llevan 3% de su población inmunizada, sobretodo para las poblaciones de riesgo.

Los organismos rectores como OMS y OMC deberían ver cómo modificar los incentivos a la industria farmacéutica para que mejor se enfoquen en apoyar la vacunación a literalmente todo el mundo. Ese es el reto. Y la duda es si la respuesta está en limitar o flexibilizar temporalmente los derechos de propiedad intelectual para acelerar la cobertura en países y regiones pobres, como lo comentó Alicia Bárcenas, titular de CEPAL. Porque sólo inmunizando a todas las naciones, sin importar su nivel de desarrollo, se acabará esta pandemia.

Y como dice Santiago Cornejo, si no nos apuramos, un gran número de muertes no se van a poder prevenir.

Covax en Latam

Los 10 países que COVAX financia en la región bajo el "Gavi COVAX Advance Market Commitment" (lo que llaman COVAX AMC) son: Honduras, Dominica, EL Salvador, Granada, St. Lucia, San Vicente y las Granadinas, Bolivia, Guyana, Nicaragua y Haití. De éstos sólo 4 faltan de lograr la meta de 20% de población vacunada.

Lo que sí, como nos comparte Santiago Cornejo, no debemos perder la oportunidad de aprender otra gran lección de esta pandemia: el mundo debe tenerse mecanismos globales disponibles de equidad porque para la siguiente no podemos darnos el lujo en tardarnos meses en diseñar uno nuevo y recaudar fondos, como sucedió con COVAX.

Y hay que ver cómo hacerlo efectivo considerando que los científicos aseguran que vendrán nuevas pandemias. La parte positiva es que hoy en día muchos países, y no sólo los más ricos, están aceptando donar tanto vacunas como recursos para financiar a los países mas necesitados a través de COVAX.

maribel.coronel@elconomista.mx

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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