Andrés Manuel López Obrador presume contar con el respaldo mayoritario del pueblo mexicano. Nadie podría escatimárselo. Igualmente, los altos mandos de la Cuarta Transformación deben conceder que el acuerdo presidencial mantiene una tendencia a la baja, por lo menos desde hace dos meses.

¿La popularidad del Ejecutivo federal no se ha desplomado? Depende la encuesta y la interpretación que se haga de esas mediciones. Y sobre todo, la oficina gubernamental donde atiendan esos asuntos.

La mayoría está de acuerdo con el combate a la corrupción, con la austeridad republicana, con los apoyos a los más desprotegidos —¿habría alguien en contra?— y quizá hasta con el exceso propagandístico que representa la conferencia mañanera.

“No soy monedita de oro”, concede el presidente de la República, para luego parafrasear a “El hijo del pueblo”, una de las canciones más sentidas de José Alfredo Jiménez. “Cuando el pueblo no me quiera, voy a llorar y me voy a ir”, reitera, “porque si el pueblo no quiere al gobernante, el gobernante no sirve, es la nada... El pueblo pone y el pueblo quita”.

Allí está su compromiso para ir a una consulta sobre la revocación del mandato. Y también, su iniciativa para eliminar el fuero, lo que permitiría el castigo del jefe máximo en caso de conductas delictivas... ¿y también, por sus omisiones?

Hasta allí, su postura es impecable. El problema surge al tiempo de abordar los desacuerdos con su gestión de gobierno, sus explicaciones sobre el origen de los problemas nacionales y su propuesta para reorientar al país.

Aquellos que están en desacuerdo, entiende AMLO, son conservadores. Y la descomposición social en la que estamos inmersos —la violencia extendida es su más dolorosa expresión— es producto del neoliberalismo. El simplismo de esas afirmaciones contrasta con la indolencia de los funcionarios federales ante los reclamos feministas o el enojo popular por la incompetencia de los aparatos policiacos y del sistema judicial.

“Esto no sólo se resuelve con policías ni con cárceles, ni con amenazas de mano dura; aquí tenemos que atender el fondo, que haya bienestar material y bienestar del alma. Que se insista hasta el cansancio que sólo siendo buenos podemos ser felices y que ayudemos todos a tener una sociedad mejor”, insiste AMLO.

Y en todo esto, ¿dónde están el titular de la SEP? ¿Y la primera dama?

Efectos secundarios

ATENCIONES. A mediados de la semana pasada, en la reunión de seguridad que encabeza el Ejecutivo federal y a la que acuden los titulares de la Sedena, Marina y Seguridad Ciudadana, la única mujer presente, Olga Sánchez Cordero, alzó la voz. En la mesa, la violencia de género. Y la secretaria de Gobernación manifestó abiertamente su incomodidad con los ataques que ella y otras integrantes del gabinete han sufrido, dentro y fuera del aparato gubernamental.

DISPUTAS. El uso del Internet crece exponencialmente, como demuestran las mediciones más recientes del Inegi. Teléfonos de México busca recuperar a los antiguos clientes que ejercieron la portabilidad y, mientras, Izzi se ha propuesto ser más competitivo y al mismo tiempo apoyar la economía familiar de sus abonados. Así, a partir de esta semana ampliará su oferta de servicios para que los clientes puedan acceder a mayor velocidad de Internet y costos más bajos, en paquetes ya contratados. En México, los servicios empaquetados —sobre todo los que incluyen TV de paga— se mantienen como los productos más solicitados y según datos del IFT, la demanda de contenidos de TV de paga en México sigue en expansión, lo mismo que la demanda por mejores velocidades de Internet. Izzi ofrecerá paquetes de servicio de telefonía fija, con 125 megas y plataformas integradas como Netflix y BlimTv, acceso a HBO Go, Fox, canales infantiles, deportivos y de entretenimiento.

PAISANAJES. Oliver Aguilar Yunes, Juan Manuel Velázquez Yunes y Miguel Martín López, además de ser veracruzanos, en su momento colaboraron con el exgobernador Javier Duarte. Y en la 4T encontraron cobijo, en Aduanas. Sin embargo, en Palacio Nacional ya saltaron estos nombres, uno por estar involucrado en empresas que pusieron al presidente y a su esposa como accionistas, otro por presunto nepotismo y otro por un reportaje que lo involucra en supuestas gestiones de un avión propiedad de Pancho Colorado.

SOSPECHOSOS. La detención de Emilio Lozoya Austin en Marbella trajo zozobra a sus excolaboradores. Entre los más cercanos, su excoordinador de asesores, Carlos Roa, quien era el enlace con Carlos Romero Deschamps y presumía ser “las canas” del entonces director de Pemex. Y entre los pocos que actualmente están a la vista está Antonio Domínguez Sagols, quien después de haber iniciado el sexenio peñista en la dirección corporativa de compras, fue designado titular del Órgano Interno de Control en Petróleos Mexicanos en el 2015. El exfuncionario ahora dirige Fundación Azteca; ocupa el cargo que dejó Esteban Moctezuma Barragán antes de incorporarse a la 4T.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.