Vaya borrasca de críticas generó El Equipo, la miniserie sobre las unidades de élite de la Policía Federal que se emite en El Canal de las Estrellas. Y no precisamente por la calidad actoral de su elenco, sino por el descaro de la producción, que sólo tiene su trama como ficción. Lo demás es una mezcla de infomercial y spot gobiernista.

A nombre de la bancada del PRD en San Lázaro, la diputada Leticia Quezada, se apersonó ayer en la Secretaría de la Función Pública para interponer una queja contra el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Gerardo García Luna.

A juicio de los legisladores de oposición, el funcionario consentido del régimen calderonista –junto con el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero– debe aclarar la participación de la Policía Federal en la serie televisiva y el presunto uso de recursos públicos en eventos privados.

Esta denuncia busca conocer si la SSP está coproduciendo la serie televisiva , detalló la Diputada, y si así fuera, que informen cuánto le cuesta al erario usar efectivos de la dependencia como extras, distrayendo en consecuencia de sus cargos y funciones a un número indeterminado de policías adscritos a la Policía Federal .

No sólo por el costo económico, sino también por las cuestiones publicitarias es que importa aclarar las razones de llevar a la Policía Federal a la pantalla chica y en horario AAA. En particular, resulta fundamental determinar si las intenciones panegíricas de los estrategas calderonistas no trasgredieron los protocolos de seguridad nacional. Y es que en el culebrón de Televisa aparecen, como mera escenografía, el Centro de Mando de la Policía Federal y los helicópteros artillados, cedidos por el gobierno de Estados Unidos, en el marco de la llamada Iniciativa Mérida.

Al margen de apreciaciones subjetivas, es escudriñable la decisión de hacer visible vida, obra y milagros de los oficiales jungla, entrenados por oficiales estadounidenses y colombianos desde hace dos años.

El entrenamiento especializado incluye empleo de armas pequeñas, destrucción de laboratorios de drogas, operaciones nocturnas, tácticas de unidades pequeñas, demoliciones y entrenamiento médico.

Después de la primera capacitación –en Colombia o en México–, los policías federales seleccionados para este intenso entrenamiento avanzado fueron enviados al Western Hemisphere Institute for Security Cooperation de Fort Benning, Georgia, y a la Inter-American Air Forces Academy de San Antonio, Texas.

Es posible conocer detalladamente sobre las características y la importancia de la formación de estos oficiales de élite -como Fermín y Santiago, los protagonistas de El Equipo- gracias a WikiLeaks, que recientemente liberó el cable 08BOGOTA2641 de la representación diplomática estadounidense en Colombia, el 23 de julio del 2009.

Sin minimizar los éxitos de operativos ejecutados por el Ejército colombiano contra la guerrilla de las FARC y diversas bandas de narcotraficantes, el documento da cuenta del funcionamiento de las unidades élite jungla, que no son otra cosa que comandos de la Policía Antinarcóticos, empleados en la primera línea del combate y destrucción de droga e instalaciones para la producción de enervantes, que operan en todo el territorio de aquella entidad.

En este mismo espacio ya se ha dado cuenta de otros cables de la Embajada estadounidense en Bogotá –también en WikiLeaks puede consultarse el documento 10BOGOTA508, elaborado apenas a mediados del año pasado-, que dan cuenta del funcionamiento de una Escuela Jungla, donde policías de élite de todo el mundo reciben entrenamiento especializado.

Desde que se abrieron las puertas de ese centro de adiestramiento colombiano a oficiales extranjeros, en el 2007, siempre han acudido policías mexicanos y también han pasado instructores jungla por territorio azteca. Tan sólo en el 2008, en la Academia de Policía de la SSP estuvo un equipo de entrenamiento móvil, conformado por nueve instructores, para entrenar a 60 policías en Jalisco.

¿Pero qué son Los Jungla? En esencia, son los mismos que Los Grecco, el comando que integran los protagonistas de El Equipo y operacionalmente están definidos como las unidades de élite destacamentadas para atacar objetivos de alto valor (HVT, por su sigla en inglés), así como a líderes de la guerrilla y del narcotráfico.

Simple y llanamente: son las mejores unidades de Fuerzas Especiales en América Latina, pero no operan solos, sino que se apoyan en la información obtenida por los servicios de inteligencia y tienen la cobertura de aeronaves equipadas con infrarrojos y aparatos para el bloqueo y la intercepción de comunicaciones.

El entrenamiento especializado, el estado de alerta máxima en el que se encuentran permanentemente y los activos inherentes de movilidad aérea para Los Junglas los convierten en una opción natural para las misiones HVT.

El problema es que al hacerlos visibles -gracias a El Equipo-, las autoridades federales los exponen innecesariamente. Como revela el cable 08BOGOTA2641 filtrado por WikiLeaks, los grupos narcoterroristas trataron de combatirlos con minas.