Hay una pequeña y sorda guerra entre las diferentes instituciones involucradas en la reforma energética, en relación con la construcción de los farmouts de Pemex.

Se puede creer que hay vacíos legales, diferentes interpretaciones de la ley o incluso obstáculos legales, pero el asunto es que hasta ahora no se puede pensar en que habrá, en el corto plazo, un modelo de contrato en el que, finalmente, coincidan los criterios de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, la Secretaría de Energía, Pemex y el ente omnipresente que es la Secretaría de Hacienda.

En fin, el asunto es que los criterios de las instituciones no coinciden en muchos puntos y el operador no puede hacer prevalecer los suyos, es un hecho que se supo desde el principio de la reforma energética tener más de una mano definiendo el futuro de la empresa provocaría un atraso en la implementación de la misma.

La lista de proyectos presentada que tiene Pemex para hacer los farmouts no rebasa los 10 contratos y la idea fundamental es sacarlos adelante con un criterio base; sin embargo, enfrente tiene la idea de que deben de construirse varios modelos diferentes y la petrolera acatar, casi a ciegas, el proyecto presentado por las autoridades.

Escoger los maridos a las hijas es una práctica del pasado pero hoy mismo mi impresión es que papá gobierno sigue creyendo lo mismo; el gobierno considera que la inversión hecha en Pemex debe ser recuperada de alguna manera y elegir el socio es su responsabilidad y su ganancia.

Además, hay otro punto que se debe de tomar en cuenta. Pemex no quiere sacar todos los proyectos ahora pero su contraparte pide más, no deberían estar 10 sino 60 por lo menos. Al final del día, en un resumen rápido, el asunto es que los famosos farmout pueden ser un traje a la medida o un contrato marco que permita avanzar más rápido en función de los intereses de la petrolera.

El asunto es que hay desconfianza institucional y se cree que el arbitraje es la solución, el resultado hasta ahora es cero farmout y ningún responsable de ello.

Buzos

1.- Carlos Bayo, el Frijol, CEO de Tecno Alta Distribución (TAD), perdió la licitación para la renovación de la flota vehicular de Pemex, igualito que en CFE, y para variar (o no variar) se inconformó no por el precio o por las cualidades técnicas de las unidades o por el proceso sino porque usaron un salón distinto para anunciar el fallo. Nos dicen que la queja no va a tener consecuencias, pero bueno, se dice que es su estilo de hacer negocios ahora que sus amigos ya no están en el gobierno.

2.-El triunvirato de Pemex Exploración y Producción formado por Javier Hinojosa Puebla, director de Desarrollo y Producción; José Antonio Escalera, director de Exploración, y Gustavo Hernández, director Operativo, está en observación y tendrá que dar resultados pronto, sobre todo si se tiene en cuenta que, pese a la caída en el precio del petróleo, no se pueden seguir dando malas noticias: la plataforma de producción no puede ser menor a 2 millones de barriles y como van las cosas....

3.-Las reuniones que van a sostener Emilio Lozoya, director de Pemex, y José Manuel Carrera Panizzo, director de Alianzas y Nuevos Negocios; con las petroleras Saudí Aramco y ADNOC incluyen memorándum de entendimiento y alianzas; lo curioso del caso es que esta gira fortalece a Carrera Panizzo que trae sus propios pleitos al interior de Pemex con Francisco Fuentes Saldaña, director de Pemex Logística.

4.-Se fue Miguel Tame de Pemex, motivos personales, absolutamente familiares, lo alejan de la dirección de Producción. Se le va a extrañar.