Promotor de su proyecto rumbo al 2012, Marcelo Ebrard Casaubon entendió que tenía que hacer apuestas sólidas este 2010, en él habrá elecciones en casi la mitad de las entidades federativas. Por eso es que apoya las coaliciones PAN-PRD y ha respaldado –con todos los recusos a su alcance– a los abanderados aliancistas: Gabino Cué, de Oaxaca, y Rafael Moreno-Valle, en Puebla.

En paz con las corrientes hegemónicas del PRD, el Jefe del Gobierno del Distrito Federal intentó a principios del año una maniobra política de alto grado de dificultad: establecer una tregua entre Ricardo Monreal y Amalia García, que asegurara la unidad de las izquierdas en el proceso electoral de Zacatecas.

En esas semanas, el exgobernador zacatecano promovía simultáneamente la postulación de su hermano David Monreal, exalcalde de Fresnillo, como candidato de una coalición que involucrara al PRD, PT y Convergencia y la nominación de Miguel Alonso como abanderado de una alianza PRI-PVEM-Nueva Alianza.

En este mismo espacio, escribimos el desenlace de esa historia (el fracaso de la propuesta unificadora de Ebrard), pero hay una historia paralela, que fue determinante: Alonso –exsecretario particular de Monreal y exalcalde de la capital zacatecana– ya había pactado con la cúpula priísta, dejando en el camino a otros aspirantes, entre ellos el empresario José Aguirre.

¿Cuándo definió Alonso su futuro político? Una mañana de enero, en el hotel Nikko. Allí lo había citado, Enrique Peña Nieto, antiguo compañero suyo en el IPADE. Cuál fue su sorpresa, al encontrar en el lujoso salón de juntas al Gobernador del Estado de México, acompañado de los mandatarios de Nuevo León, Rodrigo Medina; de Durango, Ismael Hernández Deras, y de Coahuila, Humberto Moreira. Un quinto convocado, Fernando Toranzo, faltó a la cita. Los cuatro fantásticos fácilmente cooptaron al joven, quien ya había renunciado al PRI, al PRD. Le explicaron que en el proyecto del 2012 (el del PRI) es prioritario arrebatarle al PRD y al PAN las gubernaturas que actualmente detentan. Le ofrecieron armar su cuarto de guerra y apuntalar su imagen. Todo gratis. Si aceptaba desafiar a Amalia García y su exjefe Monreal.

Yo te haré la campaña en el semidesierto , prometió Moreira, por allá me ven más a mí que a Amalia. A ella es más fácil encontrarla en el DF o en Madrid .

No son dichos huecos: el Gobernador de Coahuila encargó a su hermano y delfín, Rubén Moreira, diputado federal, que haga campaña con los campesinos zacatecanos que requieren de apoyos.

Por intercesión de Peña Nieto, los gobernadores priístas que rodean Zacatecas apoyan la toma de esa entidad. Esa estrategia se viene replicando desde el 2009. Con las mismas tácticas, los priístas minaron la fuerza del PAN y del PRD en el Valle Cuautitlán-Texcoco y lograron recuperar bastiones importantes en Morelos, Querétaro y San Luis Potosí.

No solamente se trata de un asunto de injerencia territorial. Allí está, por ejemplo, el accionar del diputado federal Felipe Enríquez, originario de Nuevo León, quien funge como Delegado Especial del CEN del PRI en Yucatán, entidad en la que también Moreira ordenó que se desplegaran los activistas y los recursos que fueran necesarios.

¿Más ejemplos? Los brigadistas mexiquenses que trabajan en lo que ahora se conoce como Proyecto Compromiso. Informes del gobierno federal los identifican como una legión clandestina de operadores electorales que recorren, casa por casa, todos los distritos.

Se trata de medio millar de personas, personal de base contratado por el Comité Directivo Estatal del PRI. Su especialidad es la focalización y movilización territorial , el acarreo de votos. Sus salarios oscilan entre los 16,000 y los 25,000 pesos mensuales, más gastos (viáticos y alimentos).

EFECTOS SECUNDARIOS

FRUSTRACIÓN. Uno de los operadores priístas más exitosos de las épocas recientes, nadie lo duda, es Isidro Pastor. Después de haber encabezado la rebelión priísta que frustró la reforma fiscal en el 2003 fue defenestrado por su jefe, el entonces gobernador Arturo Montiel. Hace poco se le vio rondando por territorio hidalguense. Allá se hubiera quedado, si la candidata aliancista, Xóchitl Gálvez, tuviera el dinero suficiente para pagar esos gastos.

ENCUESTITIS. Apenas inician las campañas por la gubernatura de Sinaloa y las encuestas publicadas coinciden en poner al frente de la contienda al candidato de la AAG (Alianza para Ayudar a la Gente), Jesús Vizcarra Calderón. La más reciente apareció en el periódico El Noroeste de Culiacán, la cual registra una desventaja de 9 puntos para el candidato de la coalición PAN-PRD, Mario López Valdez. Ya antes El Debate había adelantado esa tendencia, junto con Consulta-Mitofsky, de Roy Campos, y el Gabinete de Comunicación Estratégica. Pero el fracaso de estos últimos en los comicios de Yucatán ha derivado en una suspicacia en los círculos priístas hacia el No. 2 del sexenio zedillista.

COROS. En Aguascalientes, se repite esta frase: Tres veces a Aguascalientes ha venido Nava... y no ha pasado nada .