Desde el punto de vista hidrológico, nuestro país se divide en dos grandes zonas. La primera, ubicada entre el norte, centro y noroeste del país, concentra 77% de la población, genera 80% del Producto Interno Bruto (PIB) y únicamente tiene 31% del agua renovable.

La segunda, en el sur-sureste del país, contiene 23% de la población, genera 20% del PIB y tiene 69% del agua renovable.

Paradójicamente, la zona con mayor disponibilidad de agua muestra un mayor índice de rezago social. Ejemplos de ello son Chiapas, Guerrero y Oaxaca, donde coexiste una alta incidencia de pobreza de ingreso, menor cobertura de servicios básicos y carencias en materia educativa.

En tanto, la zona con mayor grado de presión sobre el recurso hídrico es la norte-centro-noroeste.

Así, las regiones con mayor grado de presión son el Valle de México, noroeste, Península de Baja California y Río Bravo, con un grado superior a 75 por ciento.

Las regiones con una fuerte presión son el Pacifico Norte y Sur, el Balsas, Lerma Santiago y Cuencas Centrales del Norte, con una presión sobre el recurso hídrico a 40 por ciento. Finalmente, las regiones con un grado de presión inferior a 20% son Golfo Norte y Centro, Frontera Sur y Península de Yucatán. Así, en general, nuestro país en su conjunto experimenta un grado de presión del orden del 17 por ciento.

Según información de la Comisión Nacional del Agua, la distribución del volumen de agua concesionado en el país, por actividad económica, se clasifica de la siguiente manera: 77% de uso agrícola, 14% para el abastecimiento urbano, la industria con 4% y las termoeléctricas con 5 por ciento.

Las cifras anteriores reflejan que México es un país de grandes contrastes y carencias respecto del agua. La distribución del recurso es muy variable y se encuentra íntimamente ligada a la satisfacción de las necesidades sociales más básicas, puesto que la disponibilidad de agua en cantidad y calidad es una condición necesaria para hacer viable el desarrollo social, económico y ambiental de nuestro país.

Por lo anterior, la información sobre el tema del agua es fundamental para que como sociedad podamos administrar y conservar este recurso vital Hagámoslo por nuestros hijos.

*Miguel Gerardo Ochoa Neira es subdirector en la Dirección General Adjunta de Inteligencia Sectorial en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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