El pasado 2 de diciembre del 2012 se firmó el Pacto por México, documento en el que se enumeran los puntos coincidentes de las diferentes visiones políticas de nuestro país. El Pacto busca sentar las bases de un nuevo acuerdo político, económico y social para impulsar el crecimiento económico( ) a través de cinco ejes base, de los cuales se derivan 95 compromisos o acciones de gobierno.

Los compromisos para el desarrollo del sector agropecuario se centralizan en el acuerdo dos, referente al apartado de crecimiento económico, el empleo y la competitividad.

El documento refiere que la actual política de Estado buscará reactivar el campo para garantizar la seguridad alimentaria, se establecerán medidas para contener el precio de los alimentos y promover el sector que actualmente produce por debajo de su potencial. La política a seguir, se menciona, servirá para transformar al campo en una actividad más productiva.

En relación con el tema de la productividad, una de las acciones que se mencionan para lograr incrementarla será la política de otorgamiento de créditos a pequeños y medianos productores. Los acuerdos también consideran la importancia de fortalecer la banca de desarrollo y de seguir promoviéndola como palanca de crecimiento económico.

De esta manera, la ampliación del crédito mencionada, al ser focalizada en áreas prioritarias para el desarrollo nacional, podrá coadyuvar a lograr los objetivos de promover el incremento de la productividad, el mayor uso de tecnología para el campo, mejorar la comercialización y lograr la modernización del sector. Es por tanto deseable que las acciones a emprender en los próximos años sirvan de impulso a las actividades agropecuarias que proveerían de mejores ingresos a los productores y aumentarían la participación del sector en la riqueza nacional.

Al respecto, es importante destacar el papel que Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) ha desempeñado durante el periodo 2006-2012. En dicho lapso se otorgó un financiamiento total (crédito y garantías sin fondeo) por 672,500 millones de pesos, lo que representa una tasa media anual de crecimiento de 13.9% a partir del 2006. Así, en sólo seis años, esta institución más que duplicó el financiamiento al sector rural mexicano, al pasar de 61,900 a 135,000 millones de pesos.

A diciembre del 2012, la distribución del descuento por rama de actividad fue 65.7% a la agricultura, 21.9% a la ganadería, 7.6% al financiamiento rural y el resto, a las actividades de pesca y forestales.

En total se apoyaron con descuento a 27,202 empresas y a 1.8 millones de productores, de los cuales 94.8% fue pequeño productor. Es decir, se centró el esfuerzo en sectores prioritarios.

Así, si bien es cierto que falta mucho por hacer, es claro que la función de FIRA puede apuntalar de manera dinámica parte de los objetivos de el Pacto por México.?

*Angélica Fermoso Gómez es especialista de la Subdirección de Diseño de Programas en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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