Señoras y señores, los participantes en la Gran Carrera por el Gran Premio de México 2018 hicieron un alto en la contienda para regresar a su escuela en busca de los maestros que ocupan los lugares de sus antiguos mentores. Ya sabe, hoy es el día del profe y hay que quedar bien con el magisterio.

Lopitos el Molido Solitario dejó su carro en los talleres de Piel Canela Motors para viajar a Macuspana y visitar su escuela, la urbana estatal Marcos Becerra.

Lo único que no le gustó es que ahora ya está más grande el panteón, que está justo enfrente de ella, que las instalaciones del colegio. Dicen que hasta aprovechó para darse una vuelta en un mototaxi con un amigo de la infancia, hasta que se encontró unos conocidos que francamente lo hicieron desatinar.

El disgusto fue porque le reclamaron que lo han visto muy pegado con sus amigotes de una organización a la que llaman la Coordinadora (ya sabe usted que hasta lo invitaron a una comilona en Guelatao, en tierras del prócer oaxaqueño, que para ver unas refacciones para encarrerarse mejor en las subidas). Luego, le recriminaron que ya cambió de maestra; que si ya de plano quiere más a las maestras chiapanecas que a las tabasqueñas. Lo bueno que como ahora está muy bien entrenado en ese asunto del amor y paz sacó su pañuelito blanco y salió al paso del incidente.

Ya de regreso a la capital, traía un regalito bajo el brazo. Dicen que se lo trae a su nueva maestra preferida; que cuando gane la carrera y le entreguen el premio, ese mismo día se lo va a dar (¿qué será?).

Dicen que el único que ya vio el misterioso presente es el nieto de la maestra en cuestión y hasta él se puso re contento, lo cual de plano contagió hasta su tío que ahora se ha convertido en un allegado del corredor.

Mientras, Tony El Irlandés también hizo una pausa en eso de andar recorriendo las carreteras del país. La diferencia es que cuando El Perla Negra, el nuevo integrante del equipo cercano al piloto, le preguntó que si iría a ver a su maestra, el corredor contestó iracundo: “¡Ya les he dicho que no quiero saber nada de esa estafa maestra!”, “¡No, si son unos genios!”, dicen que gritó.

El recién estrenado estratega sólo se encogió de brazos y le dijo, “yo sólo quería saber si quería ir a ver a sus mentores porque hoy es día del maestro”.

—Ah, ah, por ahí hubieran empezado (moviendo su manita de un lado al otro frente al ombligo)— contestó el corredor y que se arranca para Yale, porque dice que ahí están sus verdaderos mentores.

Bueno, ésa era la intención, porque al tratar de agarrar camino, ahí estaban sus coequiperos, unos que siempre andan de turquesa y que venían por su regalo. Tuvo que bajar para el abrazo y apretón de mano y luego seguir su camino.

De los otros candidatos se sabe poco. Ricky El Gallo Blanco, desde que ganó el debate aquel que se armó en los pits, quién sabe dónde anda; Chalecito Morado se la pasa en el feis y el Cuaco Regio todavía anda en el festejo del 10 de mayo y como no ha encontrado un maestro que le enseñe a su jefa a escribir, como que no tiene tiempo para eso.