El candidato del PRD-PT-MC, Andrés Manuel López Obrador, hasta ahora se mantiene consistente en la estrategia de campaña y comunicación, pero también añadió elementos que nunca antes estuvieron presentes en su vida pública.

La novedad más notable es la publicitación de su vida familiar. En un video, en periódicos y revistas abre las puertas de su casa para difundir imágenes familiares donde él platica con su esposa Beatriz Gutiérrez Müller y también con Jesús, su hijo menor, que tiene cinco años.

Presentar a las familias de los candidatos es un recurso utilizado en campañas para humanizar al candidato y acercarlo a la gente. Lo que se pretende es hacerlo ver como un ciudadano igual a cualquiera. Esto genera empatía y también simpatía.

En las campañas anteriores y en su tiempo como Jefe de Gobierno del Distrito Federal se negó a utilizar este recurso, que ha probado su eficacia en todos los países, pero ahora, en el esfuerzo de ganar, ha decidido utilizarlos como lo hacen siempre todos los candidatos.

López Obrador, tal como lo prometió después de su anuncio de la República del amor, ha procurado evitar los discursos estridentes y las descalificaciones personales, que le fueron tan comunes en la campaña del 2006, y también ha seguido privilegiando sus encuentros con los empresarios.

Otro elemento de la actual estrategia es el anuncio de los miembros que integrarían su gabinete en el caso de ganar la Presidencia. Algunos son conocidos a nivel general (Ebrard, Poniatowska, De la Fuente, Mondragón, Ortiz Pinchetti...) y otros no tanto. Persigue dar seguridad a sus posibles votantes de que en su gobierno no estarían, por lo menos en primera línea, personajes como Noroña, Bejarano y otros más que tienen muy altos negativos entre los electores a los cuáles ahora se quiere dirigir.

La reciente reconciliación con Cuauh­témoc Cárdenas, a quien tanto había golpeado desde que asumió la jefatura de gobierno, debe enmarcarse también como parte de la actual estrategia.

Pretende zanjar un conflicto y atraer la simpatía de los grupos afines al ingeniero, al que hizo a un lado en la pasada contienda.

El resultado de la estrategia ha sido positivo en la reducción de los negativos que registraban todas las encuestas y ahora prácticamente tiene los mismos positivos que negativos. Lo que no le ha permitido es crecer en la intención de voto y se mantiene en el tercer lugar con un porcentaje que va de 15 a 20% de diferencia con el primer lugar.

La campaña oficial arranca el 30 de marzo y en ese momento es cuando se verá el despliegue de toda la estrategia, que pienso será la misma de ahora. No parece que ésta le vaya permitir salir de la posición en la que se encuentra y, por lo mismo, está obligado a arriesgar. Ya veremos si lo hace.

Twitter: @RubenAguilar