La llegada de los nuevos contratos para exploración y producción va a generar nuevas maneras en que las empresas petroleras se van a relacionar con las autoridades, lo mismo con las del gobierno federal que con el Congreso de la Unión.

En estas semanas se está construyendo lo que se conocerá, al menos provisionalmente, como la Asociación Mexicana de Operadores Petroleros, en donde estarán las cabezas de la industria nacionales e internacionales que van a trabajar en México.

Estamos hablando de que van a buscar defender sus intereses, cabildear sus propuestas y organizarse como entes privados sin depender de nadie más que de sus propias organizaciones. Lo que se dice es que más que hacer tareas propias del lobbying normal, lo que buscan es definir guías para enfrentar las nuevas problemáticas a resolver. Hay que destacar que muchas de las empresas ya operan en México, pero en lubricantes o petroquímica, no en exploración y producción.

Los que van a estar son los que ya de alguna manera participan en el mercado petrolero mexicano y que son operadores petroleros o, con la reforma, van a dar el salto para serlo. Hablamos obviamente de Royal Dutch Shell y ExxonMobil, pero también de empresas como Petrofac o Petrobras y por supuesto Pemex Exploración y Producción, o lo que sea en los que vaya a terminar la nueva empresa productiva del Estado, así como las asociaciones que se vayan formando, como es el caso de Alfa con Pacific Rubiales.

Empresas grandes como Seadrill o toda la banda de Oro Negro incluso quieren la integración de empresas de servicios, como puede ser Grupo R o incluso Cotemar. En fin, es un grupo en construcción que tiene dinero, abogados y consultores, pero además se puede mover rápido en un ecosistema en formación.

Quieren que con estos operadores, más los que se sumen, se pueda tener una contrapropuesta a cada una de las posiciones que se emitan, por ejemplo, de la Comisión Nacional de Hidrocarburos o de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del sector Hidrocarburos.

La Asociación Mexicana de Operadores Petroleros o algo así, el nombre no está decidido aún, quiere que Pemex, como la empresa más grande del país, esté en la punta de lanza de la organización y sirva para apoyar el desarrollo del mercado mexicano, pero sobre todo que les dé seguridad a las empresas de que pueden operar en el país con las nuevas reglas.

Buzos

1. Este lunes la Comisión Nacional de Hidrocarburos abre el cuarto de datos correspondiente a la Ronda Uno de la licitación de contratos de exploración y extracción de hidrocarburos. Seguro algo dirán sobre si se va a tener que recortar o no el proceso.

Un dato que hay que tener claro es que cada barril de petróleo que se deje de buscar faltará para el siguiente gobierno. No es lo mismo repetir la ronda porque no se llegó a las metas buscadas que, de plano, cancelar porque los precios bajaron de 100 dólares a un precio de mercado mucho más real. Si se tiene suerte el regreso será en unos tres años, con una cotización de entre 65 y 75 dólares por barril.

2. Muchos pagos a proveedores se retrasaron desde septiembre del 2014 y apenas han comenzado a regularizarse. La verdad es que las quejas llegaron a la SHCP y bueno, tuvieron que abrir la cartera antes de que se comenzara a colapsar todo el sistema que se mueve alrededor de Pemex.

Resulta que una buena cantidad de empresas opera con deuda, igualito que Oceanografía, y los vencimientos se vienen en cascada a partir de la primera quincena de febrero, por lo que era urgente tramitar cada uno de los pagos pendientes de la manera más rápida posible.