En su última entrega a El Economista, el diputado Vidal Llerenas, además de eludir dar respuesta a mi réplica de la semana pasada, decidió arremeter contra el muy prestigioso historiador Enrique Krauze. Desde el punto de vista periodístico, el recurso es tramposo y ventajista. Krauze no escribe en este diario ni existe posibilidad de que ofrezca respuesta a las andanadas de Llerenas.

En el curso del actual proceso electoral fue López Obrador quien dio inicio al debate con Krauze cuando se hizo infinita su molestia por las críticas del periodista Jesús Silva Herzog Márquez. Krauze defendió el derecho de este último para opinar y criticar y AMLO reviró acusándolo como uno “de aquellos conservadores que simulan con apariencia de liberales”. A la vez, aprovechó el líder de Morena para autoproclamarse liberal y demócrata. ¿AMLO liberal y demócrata? Las adscripciones le acomodan tanto como una espada a un santo.

Consulto el artículo ¿López Obrador, liberal?, que Krauze publicó en El País, y confirmo que fue AMLO quien declinó la invitación que le extendió el historiador para debatir la versión de liberalismo que profesa. En suma, es totalmente falso, como lo afirma Llerenas, que “a Krauze no le interesan mucho las discusiones”.

En su nota de El País, Krauze explica, creo yo convincentemente, que López Obrador ni es un “liberal puro” como tampoco un demócrata convencido. Tanto es así, que reiteradamente se ha manifestado el tabasqueño como un simpatizante de la supuesta “democracia venezolana, régimen que oprime a millones de personas al extremo de provocar una gigantesca crisis humanitaria”. Y Krauze también escribió en su artículo ya citado que el programa económico que propone AMLO “es muy afín al populismo de los presidentes Luis Echeverría (1970–1976) y José López Portillo (1976–1982), que llevó al país a la quiebra”. Exactamente el argumento principal en mis artículos en los que he discutido con Llerenas el peligro del programa económico de Morena.

Mientras tanto, el fragor de la batalla electoral ha llevado a AMLO a autorizar a sus voceros en materia económica a que proclamen que de llegar a la presidencia conservará la disciplina fiscal y respetará la autonomía del Banco de México. ¿Serán ciertas tan acertadas promesas o el candidato de Morena tan sólo las ha expresado como un recurso de campaña desechable para después? ¡Toda vez que las dudas subsisten, nuestra preocupación se mantiene bien viva!

Bruno Donatello

Columnista

Debate Económico