Ha sido conmovedor ver como algunas empresas y centros educativos se han adelantado a las instrucciones oficiales. Mientras recibíamos mensajes promoviendo el #QuédateEnCasa desde Italia y España, en México, la única medida que dio señales de preocupación institucional fue la de adelantar el cierre de escuelas, pero nada explicaba que la decisión oficial fuera a partir del 20 de marzo. A pesar de ello, algunos colegios en la Ciudad de México hicieron sus propias investigaciones sobre viajes y posibles contagios al interior de sus comunidades, y decidieron cerrar sus puertas antes. También Veracruz, Yucatán, Michoacán, Guanajuato, Tamaulipas, Jalisco, Nuevo León y Tlaxcala se adelantaron al cierre de escuelas propuesto por la Secretaría de Educación Pública.

La misma respuesta vino de empresas que rápidamente decidieron empezar a enviar al personal que les fuera posible a trabajar desde casa. Si bien no todas las personas pueden detener sus actividades en la calle, por la misma naturaleza de su empleo, los restaurantes, centros comerciales, y avenidas lucieron mucho más despejados que de costumbre en la CDMX.

Mientras en la mañanera se nos recetaban vergonzosos espectáculos de la ignorancia, desde el milagroso “detente”, hasta el poder inmunizador de la fuerza moral, profesionales de la salud enviaban recomendaciones desde sus trincheras. Videos y mensajes que a través de redes sociales y WhatsApp invitaban a la ciudadanía tomar las decisiones correctas. Medios de comunicación que no han cesado en enviar poderosísimos mensajes de prevención y acción, mucho antes de que la heroína de la Secretaría de Salud, Susana Distancia, apareciera. Cuando un programa de televisión entrevista a sus invitados vía remota, predica con el ejemplo sobre la importancia de quedarse en casa y evitar el contacto con otros.

El conocimiento científico y la gran habilidad para comunicar del subsecretario Hugo López Gatell fueron atropellados por los oficiales actos multitudinarios de la última semana. La irresponsabilidad como referente.

Pero la ciudadanía no está sola. Los mexicanos nos tenemos a nosotros mismos. Los mismos que nos tuvimos cuando en el 2017 el gobierno se vio rebasado por el temblor, y cubeta a cubeta se levantaban los restos de los edificios para tratar de recuperar la mayor cantidad de vidas. Los mexicanos nos tenemos a nosotros cuando desde nuestros círculos más íntimos nos estamos preguntando qué hacer ante el inmenso golpe económico que vendrá, cuando resolvemos utilizar estrategias comunitarias. También tenemos a las y los valientes que, desde la primera línea de batalla, sin los insumos necesarios, sacarán adelante a los enfermos.

Vendrán tiempos complicados, y saldremos adelante, pero no será gracias al liderazgo narcisista que se dicta desde Palacio Nacional, será gracias a las y los mexicanos, no tengan duda.

pamcerdeira@icloud.com

Pamela Cerdeira

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana

Columna invitada

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana. Conduce el programa "A Todo Terreno" en MVS Radio. Ha escrito para diversas publicaciones y trabajado en distintos espacios en radio y televisión.

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