Pese a la oposición del Consejo Coordinador Empresarial y del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular la nueva Ley de Amparo, que elimina la suspensión en juicio de amparo para concesionarios e instituciones financieras.

Se trata de un triunfo jurídico que fortalece y concede capacidad de maniobra al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, frente a los poderes fácticos que hicieron del litigio un espacio blindado para sus intereses y mantuvieron prácticamente semiatados a los últimos gobiernos.

La estrategia y el resultado que permitió la aprobación en el Congreso de las modificaciones a las controvertidas fracciones XI y XIII de la Ley de Amparo dejan ver que el actual es un gobierno eficaz en el planteamiento y la consecución de sus objetivos.

Es una señal muy fuerte la que emite esta aprobación a la modificación a la Ley de Amparo, porque implica en los hechos el fortalecimiento del Jefe del Ejecutivo de cara a los actores protagónicos en los más importantes sectores industriales y empresariales.

Los expertos en el tema legal, defensores de la ley modificada –y desde el mismo bando de la Iniciativa Privada–, desmitifican la argumentación tardía y tibia que realizó el empresariado.

Sostienen que en la redacción de la iniciativa de ley se incluye la excepción de excepciones –para casos en los que la negativa de la suspensión cause mayor afectación social– y que los potenciales afectados pueden reclamar responsabilidad económica del gobierno, además de otros mecanismos de defensa.

Ahora, lo previsible es que venga la iniciativa de Ley Federal de Telecomunicaciones, que implicará un juego donde la perinola caerá en la cara que marca todos ponen .

Los beneficiarios finales, al menos es el propósito, serán todos los consumidores que pagarán tarifas más bajas por los servicios de voz, datos y televisión.

Y, por ende, el impacto en la economía nacional es potencial, por la mayor competencia que pudiera detonarse.

La modificación a la Ley de Amparo representa una acción más que abona a las positivas expectativas que ya descuentan la aprobación de las reformas estructurales pendientes: telecomunicaciones, energía y fiscal.

Veremos.

Aeroméxico: relevo ?en las alturas

Y en la vorágine de esta discusión que colocó frente a frente al gobierno y a un poderoso sector del empresariado nacional, se registra una operación de compra-venta que revela confianza en el futuro económico del país: la operación de compra-venta de un paquete de acciones de Aeroméxico, por parte de un grupo de empresarios mexicanos.

Eduardo Tricio Haro –presidente de Grupo Lala– a la cabeza de un grupo de empresarios, entre los que se encuentra Valentín Diez Morodo, compró 20.19% del capital de Aeroméxico, por un monto de 2,900 millones de pesos. Con esa operación, el dúo de Tricio y Diez Morodo se hará cargo de la Presidencia y Vicepresidencia del Consejo de Administración de la aerolínea. El ahora expresidente José Luis El Chacho Barraza y Javier Arrigunaga, presidente de Banamex, continuarán en el Consejo de Administración de la empresa. Banamex vendió el paquete de acciones y se queda con alrededor de 16% de las acciones de la aerolínea.

CUENTOS VERAS

Hoy no saldrá humo blanco de la reunión de banqueros a la que asistirá el secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Es probable que hoy no se sepa quién relevará al presidente de la Asociación de Bancos de México, Jaime Ruiz Sacristán. Hasta ahora, todo apuntaba a que Luis Peña sería el nuevo dirigente de los banqueros.

Sin embargo, en los últimos días y horas surgió una fuerte inquietud en torno de la candidatura del mandamás de HSBC en México.

Le está pesando el desprestigio de HSBC en la escena internacional, por las escandalosas operaciones de lavado de dinero. Nada tiene que ver la historia de hace dos años, cuando Peña fue vetado por don Roberto González Barrera, Presidente de Banorte; la institución que dejó para irse al banco inglés. Por eso es que la especulación alrededor de otros aspirantes ha comenzado a avivarse.

Se menciona insistentemente a Javier Arrigunaga, de Banamex, y también se habla de que podría registrarse la reelección de Ruiz Sacristán, de Ve Por Más, en la medida en que no hay nada en los estatutos del gremio que lo impida.

Veremos.

Twitter: @marco_mares