Sin duda se trata de una buena noticia que el Senado de la República aprobara el dictamen la semana anterior proveniente de la Cámara de Diputados para realizar las modificaciones a la Ley Federal de Competencia Económica. De esta nueva Ley, hay que destacar las nuevas atribuciones que tendrá la Comisión Federal de Competencia. Entre las novedades de lo que será la nueva Ley de Competencia destacan las modificaciones a las sanciones, tanto en monto como en la forma que se fijarán una vez que el Jefe del Ejecutivo la publique en el Diario Oficial de la Federación.

Una de las reformas que tendrían mayor relevancia por el impacto que pudieran tener es lo concerniente a las sanciones penales, cosa muy sencilla de imaginar en días como los que corren, por lo que un escenario habilitado sería el de ver a algún empresario metido en un proceso judicial para evitar la cárcel, en el mejor de los casos, o de plano verlo tras las rejas por llevar a cabo prácticas monopólicas. Sin ánimo de aguar la fiesta, a México le hace falta mucho más. Por ejemplo, el dirigente del Partido Revolucionario Institucional argumenta que no aprobarán cambios a la Ley Federal del Trabajo sobre las rodillas. ¿No se ha dado cuenta de que el sector obrero de su partido ya tiene una propuesta acordada con el sector patronal? ¿O no se ha dado cuenta de los años que tiene sin modificarse la mencionada ley?

¿O la tercera opción es que sí se ha dado cuenta, pero prefiere la mentira como arma de debate? Que conste que las tres son preguntas. De la reforma fiscal falta todo, nada más habría que imaginar que Pemex utilizará sus ingresos para sí misma y no para pagar impuestos a Hacienda... Así, la lectura de la semana anterior es buena, pero podría haber sido excelente... Esperemos que llegue el día en que el Legislativo tome en serio su papel y haga leyes que ayuden a sacar adelante a este país.

El efecto Mexicana

Con la salida del aire de Mexicana, el primer efecto que se tuvo fue la baja en la oferta de asientos, en julio del 2010 la aviación comercial mexicana contaba con una flota de 273 aeronaves y para marzo del 2011 con 180. Esta reducción representa una disminución de 97 aviones que es 34% de la capacidad instalada para atender la totalidad de la demanda del país. Para saber que esto tiene un impacto directo en los precios no hay que ser muy ducho, pero en un repaso rápido, de acuerdo con datos recientemente publicados por la International Air Transport Association (IATA) y la Asociación de Agencias de Viajes, los precios promedio de las 10 más importantes rutas en México incrementaron 42% tan sólo en el segundo semestre del 2010.

Como consecuencia de la reducción de oferta, se afecta directamente a los pasajeros y se restringe el crecimiento del mercado, a decir de este organismo. Pero tal vez el mayor impacto es la falta de crecimiento de la industria de la aviación en nuestro país. De acuerdo con cifras históricas de la industria, se demuestra una alta correlación entre el Producto Interno Bruto (PIB) y la demanda del transporte aéreo; donde la proporción del crecimiento del número de pasajeros en este mercado siempre supera al crecimiento en el PIB. Con base en lo anterior, y dado que el PIB creció 5.5% en el 2010, se proyectaba un incremento entre 5.5 y 8%; sin embargo, sólo se registró un crecimiento marginal de 0.3%, lo que muestra el impacto del crecimiento del mercado que debió haber sido entre 6 y 8.2 por ciento.

Este escenario ha impuesto una restricción artificial del crecimiento del sector aeronáutico, el cual es un motor fundamental para el progreso de la economía del país. Los elementos mencionados deben aunarse al tema laboral, ya que se han visto afectados más de 8,000 fuentes de empleo de manera directa y otro importante número de manera indirecta, tal es el caso de los comerciantes, taxistas, maleteros, hoteleros, restauranteros, aeropuertos, servicios turísticos y agencias de viajes, entre otros.

En fin, de lo antes dicho tenemos que, cuando existe un desbalance entre oferta y demanda, se da un evidente y sensible deterioro en el servicio hacia los pasajeros, el cual se refleja principalmente en la disminución de alternativas de vuelo, falta de disponibilidad de asientos y desde luego, un alza considerable de tarifas. Esperemos que esta semana traiga buenas noticias y los interesados en Mexicana puedan de una vez por todas ponerla de nuevo en los aires. La presencia de Mexicana elevará sustancialmente los estándares de calidad en el mercado, ya que crea y fomenta un mercado competitivo que propicia un balance más adecuado de la oferta y la demanda, un equilibrio apropiado entre las finanzas de las aerolíneas y los beneficios para los pasajeros, reflejados principalmente en un mayor número de vuelos y opciones y por tanto precios más competitivos, aumentando con ello el nivel de los servicios que presta la industria.