Comenzó el estire y afloja para saber si se aprueba o no la Ley Banxico. Ayer lunes y hoy martes se lleva a cabo parlamento abierto sobre dicha ley, misma que sería preventiva ante un padecimiento como consecuencia de ser un país con una frontera norte de 3,152 kilómetros de longitud, tener estados dolarizados, como son Los Cabos y Cancún, y una baja bancarización, considerando que sólo tres de cada 10 personas tienen una cuenta.

Vamos desmitificando esta ley. No es un tema que solo beneficie a unos cuantos, la realidad se trata de un problema de un país que ya afecta sectores como: turismo, remesas, transfronterizos y bancario. Y tomar medidas antes de que el tsunami aparezca, es más que importante.

¿Que se tocará en el trasfondo de Banxico, bajo la dirección de Alejandro Díaz de León? La respuesta es no. Su actual formación le permite comprar excedentes de dólares en efectivo.

Entonces, ¿por qué no lo hace? Hoy día tiene la opción de hacerlo o no, y como en México lo que es opcional no es obligatorio, muchos deciden no hacerlo. Es por ello, que se requiere de modificar las disposiciones del Banco Central, lo cual, no es igual, que traspasar su autonomía.

¿Qué donde ya hay afectación es en la operación de los bancos? En parte sí, por ello se necesita el aval de Banxico, que tiene entre sus objetivos primarios garantizar el buen funcionamiento del sistema de pagos.

Hoy los bancos mexicanos compran más de 6,000 millones de dólares en efectivo, de los cuales se exportan unos 5,000 millones, principalmente a Bank of America, complicando cada vez más la repatriación de dólares en efectivo. Si a ello le sumamos que más de 20 bancos americanos han cerrado el servicio, la complejidad puede ser mayor en caso de que más bancos decidan dejar de dar dicho servicio.

De ahí la importancia de que Banco de México comience a confiar en los sistemas antilavado que se establecen en el interior de los Grupos Financieros en México, sobre todo en entablar acuerdos con las autoridades estadounidenses para tratar el tema, con la seriedad que se necesita.

Esta reforma, incluso, fortalecería aún más los estrictos controles que actualmente existen para las operaciones de divisas en el sistema financiero mexicano.

¿Qué el tema sólo ayuda a Banco Azteca, que dirige Alejandro Valenzuela? La respuesta es no. Los beneficios serían para todos los mexicanos, y hablando de instituciones, con seguridad muchas que dejaron este servicio a un lado (como fue el caso de Monex, que encabeza Héctor Lagos, e Intercam, al mando de José Pacheco), por las dificultades de repatriar dólares en efectivo, seguro que analizarían muy en serio el volver a ofrecerlo.

Seamos serios. Con dicha reforma se trata de que Banxico ayude a repatriar un excedente de los dólares que los grupos financieros compran en efectivo, no su totalidad. Además, es una realidad que dichos dólares pasan por un proceso de estándares internacionales para garantizar que son lícitos.

Qué decir de utilizar al Banco del Bienestar, que dirige Diana Álvarez Maury, como se ha propuesto al interior de la Secretaria de Hacienda. Sería inviable, no cuenta ni con el despliegue geográfico ni con un sistema y programa de Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo.

¿Qué hay algún punto que puede ser un problema? Sí, pero en todo caso estaría en las operaciones de las Casas de Cambio, dado que su manera de regirse es diferente a la de los Grupos Financieros. Pero, entonces sería momento de fortalecer su regulación, lo que incluso elevaría la calificación con el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Ojalá, que la Ley Banxico se analice con la seriedad necesaria.

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.

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