El dictamen está lejos de las legislaciones más vanguardistas; tropicaliza, muy a la mexicana, algunas prácticas mundiales; transita de un régimen de despenalización al consumo hacia un intricado sistema de sanciones administrativas.

Con paso lento, el Senado de la República cumple el mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para legalizar la mariguana; el plazo estipulado se agotará el 15 de diciembre.

Las Comisiones de Justicia, Estudios Legislativos y Salud, coordinadas por el senador Julio César Menchaca, aprobaron el pasado 19 de noviembre el dictamen de la Ley Federal para la Regulación de la Cannabis. Dicho dictamen tendrá que pasar por la Cámara de Diputados que, con la mayoría de legisladores morenistas y sus satélites parlamentarios, no tendrá problema por sacar adelante la iniciativa.

El dictamen está lejos de las legislaciones más vanguardistas; tropicaliza, muy a la mexicana, algunas prácticas mundiales; transita de un régimen de despenalización al consumo hacia un intricado sistema de sanciones administrativas.

Plantea el consumo lúdico a través de tres mecanismos; auto consumo, clubes y venta en establecimientos autorizados, se apega a la racionalidad de los consumidores para auto proveerse, más que promover un mercado interno.

Para el proceso de comercialización, importación y exportación establece un sistema de cinco licencias: cultivo, transformación, comercialización, exportación e investigación.

En cuanto al aspecto personalísimo establece mecanismos para supervisar a los consumidores en sus casas; prohíbe  la venta de productos elaborados a base del cannabis psicoactivo por medio del autoservicio, así como a través de internet, correo, teléfono o cualquier otro medio que impida la verificación personal al consumidor.

Los tiempos cannabidolicos

Si bien es posible que antes del 15 de diciembre tengamos legalizada la cannabis, acorde a los plazos que se estipulan en la propia ley, habrán de pasar entre seis y 18 meses para que los consumidores y empresas vean los beneficios o perjuicios del mercado de la cannabis.

Entre otros plazos, la ley señala seis meses para:  I) que se cree el organismo regulador; II) emitir los lineamientos de trazabilidad y testeo; III) realizar las adecuaciones reglamentarias por parte de la Secretaría de Salud y el Ejecutivo Federal y IV) emitir las licencias para uso no psicoactivo y un plazo de 18 meses para emitir las licencias de productos psicoactivos.

Querido lector, la buena noticia es que pronto se aprobará la legalización de la cannabis, la mala es que, como toda ley mexicana es un enredo regulatorio. Hasta la próxima.

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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