El viernes de la semana pasada se dio a conocer la minuta de la reunión previa al Anuncio de Política Monetaria de la Junta de Gobierno de Banxico del 15 de abril.

La minuta reveló un tono de menor preocupación en cuanto a las presiones inflacionarias en comparación con el comunicado de prensa emitido el día del anuncio.

Al igual que en la última ocasión, la minuta revela que la decisión de mantener la tasa de fondeo en el nivel actual de 4.5% fue unánime y que la perspectiva de la economía mexicana es favorable.

Sin embargo, en esta ocasión la minuta hizo un balance más delicado de las presiones inflacionarias.

La minuta revela que los miembros de la Junta de Gobierno coinciden en que el nivel de capacidad ociosa de la economía, especialmente los sectores productivos relacionados con la economía doméstica, sigue siendo alta.

Asimismo, la minuta reconoce que la brecha se ha venido cerrando de una forma más acelerada en los sectores ligados a la demanda externa.

La minuta también reconoce que la política de precios administrados, principalmente de la gasolina -que por cierto fue severamente criticada por varios políticos e identificada como una fuente de inflación a principios de año- está funcionando como un amortiguador a las presiones externas.

La decisión del gobierno de no aumentar el desliz del precio de las gasolinas y de otros energéticos ha contribuido a evitar la situación que se vive en otros países, como en EU, donde el precio de la gasolina ha subido 30% en lo que va del año.

La minuta hace mención a esta ayuda fiscal al control de la inflación, pero reconoce que será difícil sostener esta situación si el alza en los precios de los energéticos a nivel global adquiere un carácter más permanente que transitorio.

A diferencia de la minuta de la reu-nión anterior, en esta ocasión la discusión de la Junta de Gobierno de Banxico hace mayores menciones al comportamiento del tipo de cambio y su impacto positivo en la dinámica inflacionaria.

No podemos perder de vista que el peso mexicano se ha apreciado casi 7% en lo que va del año y casi 13% contra su nivel más alto de los últimos 12 meses registrado en septiembre.

Adicionalmente, el contenido de la minuta reafirma que uno de los principales factores en la decisión de política monetaria será el comportamiento de las expectativas inflacionarias y que éstas, por el momento, se mantienen bajo control a pesar de las alzas en los precios internacionales de los energéticos y de commodities alimenticios.

Sin embargo, la Junta de Gobierno es enfática en comunicar que está lista para actuar de manera decisiva en caso de que los choques por el lado de la oferta contaminen la formación de otros precios y eleven las expectativas de inflación.

La principal lectura, desde el punto vista de este columnista, es que Banxico no tiene ninguna prisa por subir las tasas de interés mientras no tenga evidencia contundente de que las expectativas de inflación comienzan a deteriorarse.

A pesar del alza en los precios de los energéticos y los alimentos a nivel global, consideramos que el escenario base para la política monetaria es que Banxico mantenga la tasa de fondeo sin cambio durante todo el 2011 y que su primer movimiento sea al alza en el primer trimestre del 2012.