La producción de leche en el trópico tiene como principal característica un bajo costo de producción y, por lo tanto, mayor competitividad de la empresa, lo que se deriva en poder incrementar su participación en el mercado.

En muchos casos el manejo del sistema de ordeño en el trópico se realiza con prácticas no adecuadas como: uso de cría para bajar la leche, una ordeña diaria, alimentación dentro de la ordeña, alto consumo de granos, pastoreo tradicional, nulo aprovechamiento de los recursos de la región y paradigmas en el uso de razas.

Los manejos antes mencionados sólo garantizan baja producción de leche y altos costos de mano de obra, con productos de baja calidad y poca utilidad.

Por el contrario, existen tecnologías que permiten tener mayor producción a bajo costo y mayor calidad del producto final, como son: destete precoz, amamantamiento restringido, doble ordeño diario, no alimentar durante ordeña, bajo consumo de granos, uso de bancos de biomasa (BBM) y de sistemas silvopastoriles (SSP), pastoreo intensivo tecnificado, ensilaje de granos y gramíneas y selección de razas especializadas en la producción de leche.

Las tecnologías mencionadas, en su mayoría fueron diseñadas para su uso en sistemas de producción en el trópico y algunas cuentan con un sin número de experiencias positivas.

Cabe mencionar que únicamente el uso de doble ordeña garantiza un aumento en la producción de 20% y la combinación de varias tecnologías como destete precoz, no alimentar en ordeña, los BBM, SSP y los ensilajes, no sólo pueden incrementar entre 30 a 40% la producción ,sino también mejorar los parámetros reproductivos de nuestras vacas de ordeña, desarrollo de becerros de 90 días con pesos de 120 a 130 kg y un costo de producción de 10 pesos por kilo; reducir 70% el uso de concentrados; producir leche a 3 pesos por litro; lograr un mejor manejo de praderas, y mantener la producción aun en temporada de seca.

Es importante indicar que los cambios y la aplicación de tecnologías en el rancho deben hacerse de forma gradual y de acuerdo con las posibilidades del productor para incorporarse a la nueva generación de productores competitivos y preocupados por el medio ambiente.

*Antonio de Jesús Guerrero Cárdenas es especialista del Centro de Desarrollo Tecnológico Tantakin. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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