Entre las novedades que trae el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2022 está un aumento significativo en el gasto en salud. Es un aumento reactivo y retardado considerando que debió haberse dado durante la peor etapa de pandemia en el 2020.

Pero aún así es una señal positiva de que la austeridad no será lo que rija por sobretodo en el sistema público de salud como ha sido en los tres primeros años de esta administración, que no cedió en ello aun en plena pandemia. Podría ser signo de la línea del nuevo secretario de Hacienda Rogelio Ramírez de la O, y es una señal positiva pues significaría mayor sensibilidad sobre la profunda crisis que vive el sector.

Y es que en salud la austeridad viene desde el sexenio anterior de Peña Nieto que ejecutó dolorosos recortes presupuestales al sector entre 2016 y 2018.

Si el Legislativo lo aprueba, el aumento en salud alcanzará los 105,137 mdp, lo que significa una proporción de 0.37 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB). Es insuficiente pero importante.

Conforme cálculos de los especialistas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en 2022 el gasto en salud será superior en más de 10% en términos reales respecto de lo ejercido en 2020 al superar la cifra de 824,000 millones de pesos.

Aún así, en proporción al PIB la cifra del gasto público para salud no alcanza a llegar a los tres puntos porcentuales. Recordemos que los países nórdicos, que esta 4T puso como referencia, invierten en la salud pública 7, 8 o hasta 10% de su PIB. E incluso países de similar desarrollo como Colombia y Chile invierten en salud entre 5 y 7% del PIB.

El presidente López Obrador prometió en campaña un incremento en salud de 1% del PIB. Obviamente con recursos públicos no lo alcanzará pero está haciendo un esfuerzo significativo.

Se nota además la intención de enfocarse hacia no derechohabientes y población marginada al impulsar más recursos a programas como IMSS Bienestar, pero está por verse de qué manera lo harán. Algo pendiente es fortalecer los hospitales de este programa, pero están atorados en la transición para que esas miles de clínicas en todo el país, la mayoría pequeñas, pasen al control del Insabi dado que aún está pendiente un reordenamiento legal de parte de los estados adheridos.

Hay que decir también que una gran parte de ese aumento presupuestal será tomado -otra vez- del extinto Fondo de Gastos Catastróficos -ahora llamado Fondo de Salud para el Bienestar, Fonsabi. A este aún le queda una reserva cercana a los 60,000 millones de pesos (tras haberle quitado los 33,000 millones de pesos para completar el presupuesto del 2020), y ahora de nuevo la propuesta del PEF2022 es que sean absorbidos y ejercidos como parte del gasto.

El problema es que, en ese caso, será un aumento momentáneo o por única ocasión. No serán recursos sostenibles porque se están tomando de un fondo que así como va claramente lo están desapareciendo. Si no se encuentran opciones de financiamiento o ingresos adicionales, para el 2023 se regresará a las cifras anteriores.

Si en cambio se hiciera real la opción de poder tomar y etiquetar de los Impuestos Especiales de Producción y Servicios (IEPS) -que en su mayoría son impuestos justamente aplicados con motivo de proteger la salud-, otra cosa sería. Pero ahí ha habido una posición inamovible casi necedad de parte de todos los actores.

Judith Mendez, del CIEP, nos hace ver que otro factor de ese aumento en el PEF 2021 para salud, es que ahora sí se incluyen en el presupuesto de Salud lo del Programa de Vacunación y serán unos 26,500 millones de pesos.

Se entendería que ahí se incluyen las vacunas antiCovid para el 2022, que en el 2021 fueron más de 30,000 millones de pesos pero aún esperamos el reporte final de ello.

Urge vacunar a los niños con esquema completo

Cuando no se aplica a los niños vacunas tan básicas como las que van contra difteria, tétanos, tos ferina, sarampión y poliomielitis, los expertos advierten, hay un algo riesgo de que resurjan estas enfermedades que ya estaban por ser erradicadas.

Lo delicado es que México entró al nada honroso grupo de 5 países donde más ha aumentando el número de niños sin recibir la vacuna combinada DPT (difteria, tétanos, tos ferina). Los otros son India, Pakistán, Indonesia y Filipinas. Conforme datos de la OMS, la cobertura de la tercera dosis de vacuna DTP pasó de 82% en 2019 a 74% en 2020 y algo similar ha sucedido con la vacuna contra sarampión, pero la de mayor caída ha sido la vacuna BCG (contra tuberculosis) que pasó del 76% en 2019 al 28% en 2020. Ante ello nos arriesgamos a que resurjan estas enfermedades.

Piden detectar y atender el Mieloma Múltiple

El Mieloma Múltiple es el segundo cáncer hematológico más común después del linfoma no Hodgkin. Es una neoplasia que ocasiona CRAB (anemia, insuficiencia renal, hipercalcemia y lesiones óseas), y cuyo diagnóstico se presenta frecuentemente en adultos en edad productiva. Sólo en 2020 fueron diagnosticadas 2,390 personas en México y 1,538 fallecieron por dicha causa, según cifras de Globocan.

La asociación Unidos Asociación Pro Trasplante de Médula Ósea y la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer, en el marco del Día Mundial del Mieloma Múltiple, hicieron un llamado a las instituciones de salud y a la sociedad, a sumar esfuerzos para el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno de los pacientes a fin de extender y mejorar su calidad de vida.

maribel.coronel@eleconomista.mx

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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