Es una cantidad descomunal la que circula en la economía mexicana y que se utiliza en operaciones en efectivo que, dependiendo de la fuente, alcanza entre 14,000 y casi 30,000 millones de dólares.

Extraoficialmente, en los altos círculos del gobierno mexicano se calcula que circulan en la economía nacional alrededor de 14,000 millones de dólares que financian actividades ilícitas.

Y oficialmente, desde Estados Unidos, calculan que la cifra está en un rango de entre 19,000 y 29,000 millones de dólares cada año.

En el vecino país del norte, ya tienen cifras preliminares.

De acuerdo con el Estudio Binacional de Bienes Ilícitos que presentó en México el subsecretario de Inmigración y Aduanas del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, John Morton, y el embajador de ese país en México, Carlos Pascual, la cantidad de dinero que entra vía Estados Unidos, es muy superior a lo que se calcula en el país.

La entrada en vigor de las nuevas disposiciones de Hacienda para pagos en dólares -que originalmente estaba previsto entraría en vigor a partir de esta semana- se retrasó, en parte por el viaje de Ernesto Cordero para asistir a la reunión del G-20 y en parte por la consulta que todavía realiza con sectores involucrados, particularmente el turístico.

El tema central de la consulta es el tope para realizar operaciones en efectivo, en dólares.

También están siendo consultados los industriales de la vivienda.

En ese sector, el polémico Ismael Plascencia Núñez echó un buscapiés, pues luego de afirmar que en el sector de la construcción de vivienda no hay lavado de dinero, comentó que en donde no metería las manos al fuego es por las desarrolladoras turísticas.

En el ámbito bancario, prácticamente ya está planchado.

La idea es reducir drásticamente el flujo de dólares que presumiblemente circulan en operaciones que permiten el lavado de dinero ilícito.

Será la próxima semana cuando se den a conocer las nuevas reglas.

Profeco vs Wal-Mart

La Profeco de Antonio Morales de la Peña multaría con 2 millones de pesos a Wal-Mart por incurrir en una guerra de precios engañosa. Además, ha iniciado otros procedimientos, pues ha encontrado diversas irregularidades. De entrada, detectó que Wal-Mart no se ajustó al Acuerdo sobre Lineamientos de Publicidad Comparativa.

Wal-Mart, con su campaña el Desafío de los Tickets, asegura que 81% de sus precios son más baratos que Soriana y ésta, en días recientes, emprendió una escandalosa y abierta campaña de desplegados para acusar de mentirosa a la estadounidense.

Wal-Mart, que viene subiendo como la espuma y se ha colocado en el primer lugar entre las cadenas de autoservicios, estaría incurriendo en un paso falso muy riesgoso y costoso para su imagen.

Por lo que dice la Profeco, estaría engañando a los consumidores.

Bien por Profeco, mal por Wal-Mart.

CUENTOS VERAS

Hay una profunda división entre accionistas del Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), cuyas acciones fueron suspendidas en su cotización de la Bolsa Mexicana de Valores, el pasado miércoles.

GAP está integrado en tres partes: Aena, operadora de aeropuertos española, la también española Abertis y Controladora Mexicana de Aeropuertos.

En GAP, participan entre otros, Laura Diez Barroso, Jorge Sales Martínez, Eduardo Sánchez Navarro, Henry Davis y Alfonso Pasquel, entre otros. La presidenta de GAP es Laura Diez Barroso, quien fue designada por el socio mexicano, Controladora Mexicana de Aeropuertos.

El diferendo es una cantidad multimillonaria. El incumplimiento del pago de un dividendo por 1,000 millones de pesos, más la reducción de capital por 900 millones, que serían repartidos entre accionistas. Tales acciones se tendrían que haber realizado a más tardar el pasado 28 de abril.

Acusan entre los accionistas en disputa que los socios españoles violan la ley del mercado de valores. Y esperan una reacción enérgica de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, más allá de la simple suspensión de la cotización de las acciones de GAP. El pleito es intenso.

marcomares@eleconomista.com.mx