Pedro Sánchez, Matteo Salvini y Enrique Peña Nieto no se conocen entre sí, pero tres circunstancias políticas los vinculan.

Pedro Sánchez renació de sus propias cenizas gracias a que el fallo de la Audiencia Nacional sobre el caso Gürtell, la trama de corrupción instalada en el ecosistema del PP desde la época de José María Aznar, se convirtió en auténtica bomba nuclear en contra del partido.

Rajoy no fue creíble durante su declaración como testigo realizada durante el verano pasado y las iniciales de su nombre aparecieron en las cuentas de dinero negro (Caja B) que gestionaba el tesorero Bárcenas.

Algo más, Rajoy quedó herido de muerte durante su pésima actuación en el caso del proceso independentista catalán. Él decidió subrogar la “solución” del problema a los jueces.

Hoy el problema no está resuelto. Sólo se necesitaba del fallo del caso Gürtel para dejar sin defensas al presidente ante una moción de censura.

En Italia ya gobierna la bicefalia de Matteo Salvini y Luigi Di Maio. Se trata una bomba nuclear colocada en el corazón de Bruselas, es decir, de la Unión Europea.

Ante el enojo y el hartazgo de racistas y antieuropeos, por la decisión que tomó el presidente Sergio Mattarella de imponer a Carlo Cottarelli (exfuncionario del FMI) como primer ministro en lugar de Giuseppe Conte (y a Paolo Savona como ministro de Economía), Salvini subió de tono su discurso contra Mattarella y la Unión Europea. Al mismo tiempo, estuvo de acuerdo con ir a nuevas elecciones. Lo hizo con encuestas en la mano: su partido, la Liga, sostiene una escalada súbita que podría dejar al Movimiento 5 Estrellas de su socio Di Maio en segundo puesto. Mattarella reculó ante el estallido de la prima de riesgo (superó los 300 puntos) y el enojo popular.

Hoy, gobierna la bicefalia y Giuseppe Conte cubre la vacante de primer ministro.

Una bomba nuclear amarró Trump al TLCAN desde que llegó a la Presidencia. Ahora, en plena negociación, Trump decide aplicar aranceles en acero y aluminio. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, decidió llevar el caso ante la OMC. Enrique Peña prefirió enviar comunicados y tuits en contra de Trump.

Si la Unión Europea avisa que cancelará negociaciones comerciales con Estados Unidos por la imposición de aranceles, y Canadá va a la OMC, la inacción del presidente mexicano deja al país mucho más vulnerable de lo que estaba la semana pasada. No basta con respuestas espejo.

La apuesta por construir un puente con el yerno de oro, Jared Kushner, ha sido un error. Trump no sabe de comercio internacional, y lo peor, no le interesa conocer que las importaciones son el objetivo más importante del mismo.

Trudeau y la Unión Europea saben que los rieles de las negociaciones comerciales deben unirse, tarde o temprano, a los rieles de la política. También se han percatado de que para Trump los rieles de las negociaciones representan contenidos anémicos cuando los resultados son simétricos. Trump opta únicamente por el riel político debido a su rasgo de autócrata.

Rajoy quedó sepultado por su inacción en Cataluña; el presidente italiano por contradecir a los votantes; y el presidente Peña por apuestar por Kushner. Tres bombas.

FaustoPretelin

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.