Estas sociedades operan al amparo de la Ley para Regular las Actividades de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 13 de agosto del 2009.

De acuerdo con el artículo 2 fracción X de esta ley, son sociedades constituidas y organizadas conforme a la Ley General de Sociedades Cooperativas.

Su objeto social les permite proporcionar servicios financieros única y exclusivamente a sus socios: ahorro, préstamo, seguros, remesas, entre otros, sin fines de lucro.

El movimiento cajista data de 1951, cuando se constituyeron las primeras tres cajas populares. Desde entonces y durante 65 años estas figuras han cobrado mayor relevancia en el sector financiero de nuestro país.

Las socap están reguladas y supervisadas por la CNBV -situación que da mayor certidumbre al público ahorrador-, contribuyen a la movilización de los recursos, por lo general prestan en el mismo lugar donde captan y cuentan con una amplia gama de servicios financieros.

Su extensa red de sucursales rurales está presente en localidades donde la infraestructura bancaria es escasa; sus tasas activas y pasivas, podemos decir, son las adecuadas.

A diciembre del 2016 se tiene un registro de 765 socap, de las cuales, 152 están autorizadas, sus activos totales ascienden a 112,709 millones de pesos, los socios suman 5.8 millones (55% mujeres), mismos que son atendidos en 1,947 sucursales.

Las socap autorizadas tienen presencia en 1,727 municipios (70% de los totales), muchos de ellos, clasificados como de alta y muy alta marginación, así como de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Además de otorgar servicios financieros a precios competitivos a sus socios, les proporcionan otros beneficios: una variada gama de seguros, de vida por saldo deudor, de auto, apoyo para gastos funerales, becas para los hijos de los socios, cursos de capacitación y adiestramiento, apoyo médico, entre otros.

Para los ahorradores la operación es muy segura, tanto para los socios ya integrados como para el público en general que desee ingresar se cuenta con un seguro de protección al ahorro que respalda a los socios hasta por 25,000 UDIS.

El modelo de negocio que tienen las socap puede ayudar a dinamizar la economía regional porque está diseñado para apoyar a las micro y pequeñas empresas, que representan más de 95% de las establecidas en México en general; si hablamos del campo de las 3.7 millones de unidades de producción, 72.6% tiene menos de 5 hectáreas.

En la segunda entrega de esta nota de análisis señalaré cómo las socap pueden contribuir a mejorar las condiciones de vida de sus propios socios y de la comunidad donde viven.

*Melchor Negrete Duarte es Especialista de FIRA en la Subdirección Regional de Promoción de Negocios en el Occidente. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el pu nto de vista oficial de FIRA.

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