La comunicación y difusión en prevención y educación de la salud hacia los colaboradores son tareas por realizar.

En esta ocasión continuamos presentando la perspectiva del sector privado en México rumbo a la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), abarcando los objetivos 3 y 4.

El tercer objetivo: Salud y Bienestar cobra cada vez mayor relevancia, sobre todo cuando las enfermedades crónico-degenerativas (tales como obesidad, hipertensión y diabetes) se vuelven más relevantes conforme las expectativas de vida se extienden, lo que conlleva la necesidad de prevenir y controlar dichas enfermedades de manera urgente.

Para el sector empresarial, la salud de los colaboradores es un factor determinante de la productividad, por lo que tiene que buscar que éstos sean sanos y conscientes de sus necesidades de salud, promoviendo programas y acciones, tanto al interior de sus empresas, como extendiendo sus beneficios a sus cadenas de valor. En este sentido, el tema de la comunicación y difusión en prevención y educación de la salud hacia los colaboradores e incluso consumidores, es una tarea por realizar.

En el tema de la salud, se han mencionado importantes desventajas, como la falta de equidad en el acceso a la misma, la corrupción, la falta de educación a la población sobre medidas para llevar una vida saludable. Es necesaria la generación de alianzas estratégicas entre sectores y el dejar de realizar esfuerzos de carácter asistencialista.

El cuarto objetivo: Educación de Calidad en México es un factor clave para el desarrollo de las personas y las oportunidades laborales y sociales a las que tienen acceso.

Para las empresas, es claro el compromiso que asumen por elevar la cobertura e índices de educación, primero de sus propios colaboradores e incluso familiares, para tener un mayor impacto en los índices de educación en el país.

Se ha destacado que la corrupción y politización del sector educativo son las principales amenazas; sin embargo, se ha comprobado que la colaboración multisectorial favorece la cultura de la legalidad en el combate a la corrupción y la formación de personas socialmente responsables.

De igual forma, se enfatiza la necesidad de trabajar en el desarrollo integral de la infancia mexicana, en donde los temas de responsabilidad social y sustentabilidad deberían ser transversales en los programas educativos, con la finalidad de formar individuos que participen de manera activa en el bien común y el desarrollo social.

Dentro de las empresas, la educación ética es indispensable para asegurar el cumplimiento de los objetivos corporativos, de manera que deben invertir tiempo y recursos en la promoción de su conocimiento y sensibilización.

En nuestra próxima participación seguiremos presentando los siguientes objetivos.

*Director de la Facultad de Responsabilidad Social y del Clares?de la Universidad Anáhuac México Norte.

Twitter: @CLARES_Anahuac