En esta columna nos hemos ocupado del desarrollo y las causas de la crisis europea. En parte, eso se debe a su importancia para el entorno económico mundial pero también porque nos permite reflexionar sobre el futuro en nuestro país en al menos un aspecto, a saber, el envejecimiento de la población.

Aunque las causas de la crisis europea son múltiples, varias de ellas -tales como la caída de la productividad o el gasto excesivo- pueden ser, al menos en parte, atribuidas a la demografía. Como sabemos, los países europeos tienen medianas muy elevadas de edad, del orden de 43 años (la mediana es una medida que marca la mitad de la muestra, o sea si la mediana es 43 años en una población dada, la mitad de esa población es mayor a 43 años).

Además, en muchos países los retirados o jubilados son cerca de 20% de la población. Japón es el caso más dramático y los efectos económicos están a la vista. En Europa y Japón el número de hijos por mujer en edad fecunda es de 1.3-1.4, mucho menor que la cifra de remplazo de dos hijos.

En consecuencia la población disminuye.

GASTO DE PENSIONES

El gasto en pensiones en Europa es tan alto que se han elevado la edad de retiro y limitado los beneficios. Este sistema llamado en inglés pay as you go fue establecido en Alemania por Bismarck en los 1860 para quitarles una bandera política a los socialistas. El sistema consiste en que se paga en la vida laboral una cantidad que va cubriendo las pensiones de los mayores y se espera que cuando uno se retire los pagos de los jóvenes lo cubrirán.

Cuando Bismarck creó el sistema, llegar a los 65 años no era fácil y la proporción de jóvenes a viejos era muy alta. Actualmente eso no es cierto, pues algunos países europeos se acercan a la cifra de dos trabajadores por un retirado y la mayoría de las personas no fallece a los 65 años sino 20 años después. El llamado pasivo contingente -que es toda la deuda a futuro para el pago de pensiones, servicios de salud y asistencia social- no está cubierto. El sistema llegó al quiebre.

PREVISIÓN EN MÉXICO

¿Qué tiene esto que ver con México? En nuestro país la mediana de edad es de 25 años y vemos niños y jóvenes por doquier. Pero el futuro nos traerá grandes cambios. Igual que nuestra población explotó en el periodo 1960-1990, actualmente en México el número de hijos por mujer en edad fecunda está ya debajo de dos y la población dejará de crecer en la década de los 30 de este siglo.

El envejecimiento será mucho más acelerado que en Europa, porque el boom demográfico fue muy concentrado en el tiempo. Un caso dramático de envejecimiento por esta razón es Corea del Sur. Si bien, México tiene más tiempo para tratar de prepararse y se han tomado ciertas medidas para reducir el pasivo contingente, hay varios factores que nos juegan en contra:

1) Si bien, el sistema de afores recientemente extendido a personas que cotizan en el ISSSTE ya no se basa en el sistema pay as you go, se calcula que sólo las personas con alrededor de 28 años de edad en 1997, fecha cuando se establecieron las afores, tendrán el tiempo suficiente para reunir una pensión razonable en su retiro. Esto significa que casi todas las personas con más de esa edad en esa fecha se retiraran con la ley 73 del Seguro Social basada en el pay as you go. Esto representa un pasivo muy grande que esencialmente no está cubierto. Esto también es válido, en gran parte, para los afiliados al ISSSTE.

2) Los pasivos laborales de los estados y municipios.

3) El sistema de pensiones de universidades de provincia, según la noticia de El Economista, ya tiene un déficit de 460,000 millones de pesos.

4) El pasivo laboral de las grandes instituciones como la Comisión Federal de Electricidad, Pemex, etcétera.

5) Otros

Si bien se pueden incrementar las cuotas de aportación, aumentar la edad de retiro, etcétera, hay que recordar que las pensiones en México no son como las europeas y muchos jubilados apenas sobreviven con ellas.

Esto plantea que una solución más de fondo es el crecimiento. Sin crecimiento no hay trabajo ni dinero para un retiro digno. El potencial de crecimiento en México es alto, siempre y cuando salgamos de este marasmo de inmovilidad y se implementen las reformas que el país necesita en todos los rubros. Seguimos con esquemas antiguos en un México distinto y en un mundo globalizado.

La estabilidad macroeconómica se ha conseguido con gran esfuerzo y es una base de gran valor para crecer. Necesitamos decisiones y voluntades políticas para que esto ocurra.

*Esteban Martina es doctor en Física en la UNAM. Su interés principal ha sido la valuación y análisis de riesgo de activos financieros, especialmente opciones y otros derivados. Actualmente es socio director de PRO Consulting.

Comentarios y sugerencias en: emartina@mailprocp.com