Como en los últimos años, en este 2017 hay una lista importante de los medicamentos cuya patente expira después de 20 años de protección, con lo cual se abre la puerta para que otras empresas puedan replicarlos y fabricarlos abiertamente.

Al vencer la patente de un fármaco se empieza a permitir la competencia; entran los respectivos genéricos y con ello se reduce hasta 90% el precio de los medicamentos antes producidos exclusivamente por la empresa que los investigó y desarrolló. Es el espíritu de los medicamentos genéricos lo que ha permitido generar mayor acceso a las terapias médicas. Hay que mencionar que van de la mano con las normas internacionales de propiedad intelectual que también juegan un rol fundamental, porque gracias a ellas hay incentivos para la investigación y la innovación y para que sigan surgiendo nuevas terapias que son la base para los genéricos del futuro.

En México, no hay tanta claridad ni transparencia como en Estados Unidos sobre las patentes que están por vencer, pero más o menos tienen tiempos muy parecidos, de modo que si conocemos los próximos vencimientos en el país vecino Estados Unidos sabemos igualmente los que vencerán en México y otros países de América Latina.

Durante este 2017, entre las principales compañías farmacéuticas que perderán éxitos de venta en Estados Unidos están Novartis, Merck & Co. (MSD en México) y Bristol-Myers Squibb (BMS).

De acuerdo con la lista de la empresa consultora Dickson Data, entre los principales medicamentos que perderán su protección, en primer lugar, está Sandostatin LAR, una terapia hormonal para varios tipos de cáncer; es de la suiza Novartis que ha registrado ventas anuales por 1,600 millones de dólares anuales provenientes de dicho fármaco. Entre quienes están solicitando autorización para hacer el genérico en Estados Unidos están la israelí Teva y las empresas Sun Pharma, Sagent Pharmaceuticals y Wockhardt; estas últimas tres de la India.

MSD es otra compañía que perderá la patente de dos terapias importantes: Cubicín (utilizado para infecciones de la piel) y Vytorin (para tratar colesterol). Ambos productos registraron ventas anuales superiores a 1,100 millones de dólares cada uno, por lo que seguramente sí significará una baja de ingresos importante para la empresa que los desarrolló originalmente. Entre las empresas que se han anotado ante el regulador estadunidense FDA para el genérico están Hospira, Teva y Crane ChemPharma.

Otra droga importante que igualmente perderá protección es Reyataz, un antirretroviral utilizado para tratar el VIH, de Bristol-Myers, que vende cada año 1,140 millones.

De igual manera, se suman otras dos terapias de MSD: Invanz (una solución inyectable para tratar infecciones) y el antifúngico Cancidas para infecciones de hongos como candidiasis. En total, MSD perderá la protección de cuatro fármacos que le representan ingresos por 3,800 millones de dólares, un fuerte golpe para la compañía, pues representa nada menos que 10% del total de su facturación anual, pero por otro lado gana las de dos aprobaciones recientes.

Otra empresa que también pasa tiempos difíciles es la inglesa AstraZeneca, pues pierde la patente de Crestor para bajar colesterol y triglicéridos y de Seroquel XR para varios trastornos de salud mental, que en conjunto le han representado igualmente ventas de miles de millones de dólares cada año.

Secretario Narro en Chiapas

El secretario de Salud, el doctor José Narro, ya lleva varias representaciones presidenciales en eventos de los gobiernos estatales. Ahora le tocó asistir al cuarto informe del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco. Ahí hizo ver que es momento de solidarizarse con los migrantes mexicanos, cuyos derechos fundamentales deben respetarse, estén donde estén, porque son parte de lo nuestro. Es momento, dijo, de recordar que unidos nos va mejor.