Hace unas semanas, el secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó que la lucha contra la COVID-19 es una batalla del espíritu y un llamado a la humanidad.

La declaración no habla de crisis económicas, de enfermos o tasas de decesos. No menciona a la política, fronteras, deudas o recesiones. Tampoco se centra en nada de lo que se saturan las redes sociales ni los noticieros.

El enunciado se refiere a que esta problemática no se arregla con dinero, con más horas de trabajo ni con armas, y tampoco con más manos o personas… pareciera que es todo lo contrario:

Una lucha del espíritu y un llamado a la humanidad en nosotros.

Y en esta lucha, ¿qué rol juegan las empresas y qué deberían hacer?

Primero, habría que entender: se acabó el “business as usual”. Los negocios como hasta hoy los conocíamos ya no existen; todo se transformará, y el grado de cambio dependerá de cada gobierno, de cada sistema de salud y de cómo logremos adaptarnos a la nueva normalidad.

Es simplemente imposible mirar con los ojos de siempre un panorama que ha cambiado tanto.

Si se pretende como empresa continuar entregando solo mensajes comerciales, se corre el riesgo de ser tildada de insensible y desinteresada de los problemas actuales, y por lo tanto, el rechazo y daño a la reputación es inminente.

Las marcas tienen un papel enorme que jugar en esta lucha. La gente espera que den un paso adelante durante este momento difícil, trabajando juntos hacia un futuro mejor.

IPSOS publicó recientemente el estudio: ¿Cómo las marcas pueden ayudar a la gente a ganar esta guerra, para sobrevivir y luego renacer?, una encuesta con opiniones de los consumidores durante la pandemia en China, Europa y Estados Unidos.

A la pregunta sobre los temas que deseaban escuchar en la comunicación de las empresas, la respuesta fue:

  • Marcas que ayuden.
  • Marcas con responsabilidad corporativa ante la COVID-19.
  • Marcas que puedan ayudar a superar la crisis.

Si la Responsabilidad Corporativa (RC) era importante antes de la pandemia, durante ella y en los tiempos que están que se avecinan es doblemente trascendental.

Algunas empresas en México han sacado el pecho y defendido a sus colaboradores, proveedores y sociedad en general durante la crisis, pero hay otras que se han comportado con frialdad o simplemente han guardado un ominoso silencio.

Faltan pocas semanas para iniciar la llamada “nueva normalidad” y es seguro que los consumidores recordarán a aquellas marcas que los apoyaron e hicieron compañía en lo más oscuro del túnel.

Empero, la lucha no terminará allí… y en ese nuevo futuro, también es cierto que los consumidores serán más cautos con sus compras y solo entregarán su mente, corazón y bolsillos, a aquellas marcas que incluso en la incertidumbre, los ayuden a caminar.

¿Qué marcas estarán a la altura del desafío?

*El autor es director de Mercadotecnia en Expok, agencia de asesoría y comunicación en responsabilidad social y sustentabilidad.