Entre el 2006 y el 2017 las fiscalías de 24 estados detectaron 1,600 fosas clandestinas y exhumaron 2,489 cuerpos, según el estudio “Violencia y terror: hallazgos sobre las fosas clandestinas en México 2006-2017”, elaborado por la Universidad Iberoamericana y dado a conocer el pasado junio.

Los datos se obtuvieron a través de solicitudes de información en esos estados. La dimensión del problema podría ser peor con la suma de los estados no contemplados y también por falta de información de las fiscalías estatales.

Para dimensionar el problema hay que recordar que el número de los desaparecidos en el país asciende a 36,000, de acuerdo al Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas.

La PGR entre el 2000 y el 2015 solo identificó a seis de los cuerpos exhumados, asegura el informe de la Ibero, en el que también participó la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos.

A finales del 2018, Quinto Elemento, una organización de periodismo de investigación presentó un mapa de las fosas clandestinas a partir de información de las fiscalías estatales, y concluyó que entre el 2006 y el 2016 se habían encontrado 1,987 de éstas con 2,884 cuerpos.

El pasado mayo, el gobierno federal dio a conocer un informe según el cual entre el 1 de diciembre y el 13 de mayo se encontraron 222 fosas clandestinas, de las que han sido exhumados 337 cuerpos.

Las fosas se encuentran en 81 sitios de 16 estados de la República y poco más de 70 % de estos lugares están en ocho estados, que son Veracruz (76), Sonora (35), Sinaloa (23), Guerrero (20), Tabasco (11) Colima (12) y Zacatecas y Coahuila con 10 en cada caso.

Por el número de los cuerpos los estados donde más se han encontrado son en Colima (93), Sinaloa (80), Sonora (55) y Nayarit (35) que corresponde 78% del total.

Las organizaciones de la sociedad civil especializadas en el estudio del tema y otras enfocadas en la búsqueda de las fosas consideran que las cifras proporcionadas por el informe del gobierno están muy lejos de registrar la dimensión del problema.

Y los datos aportados por el gobierno tampoco corresponden con los que señalan diversos medios y también las fiscalías de los estados. Las cantidades son significativamente mayores.

Alejandro Encinas, subsecretario de Gobernación, reconoce que no existe un registro oficial de las fosas clandestinas y que éste es un primer reporte, pero que el gobierno sigue el proceso de registro de las que ya se conocen.

A ésas habría que añadir las que el gobierno, como producto de nuevas investigaciones, pueda encontrar. Es lo que demandan las organizaciones de la sociedad civil.

Por ahora, el estudio de la Universidad Iberoamericana y Quinto Elemento ofrecen los datos más cercanos a la realidad de esta tragedia nacional. Habrá que esperar que en los próximos meses el gobierno ofrezca los números del registro oficial.

Twitter: @RubenAguilar

Rubén Aguilar

Asesor Político

Convicciones

Licenciado en filosofía, maestro en sociología y doctor en ciencias sociales por la Universidad Iberoamericana (Campus Santa Fe, México). Tiene estudios de comunicación en el ITESO (Guadalajara, Jalisco) y de desarrollo institucional en el INODEP (París, Francia). De 1966 a 1979 estuvo en la Compañía de Jesús.