En la definición de los candidatos que postulará el partido en el gobierno en las 12 entidades que renovarán sus gubernaturas, el próximo 5 de junio del 2016, ha funcionado la estrategia gradualista del presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones.

Durango, donde será nominado el ex alcalde de la capital, Esteban Villegas, y Tlaxcala probarán la viabilidad de la comisión para la postulación, mesa de negociación donde gobernadores y líderes partidistas atienden a los aspirantes, resuelven controversias y pactan candidaturas de unidad. Chihuahua avanza en la misma dirección, con aspirantes menos dóciles.

Al menos la mitad de las nominaciones, según el plan beltronista, deberán ser producto de ese mecanismo. La otra mitad podrían resolverse en convenciones electivas, con delegados representantes de los sectores y las organizaciones partidistas. Las consultas directas a las bases son cosa de un pasado triste y lejano que en lugar de propiciar la democracia interna, derivó en divisiones y enconos.

De las 12 candidaturas, dos serán para minigubernaturas. Y salvo tres entidades (Oaxaca, Puebla y Sinaloa), los priistas serán incumbent. El ánimo unificador de la dirigencia nacional y el apoyo de la administración peñista, no obstante, hacen que las expectativas de refrendar esas gubernaturas estén disminuidas. Y lo que es peor, la amenaza de que Morena desbanque al PRD como tercera fuerza y tenga posibilidades reales de triunfo en cinco entidades, obligan al PRI a no cometer errores, ni descartar la postulación de los mejores cuadros.

El caso paradigmático es Sinaloa, donde la única posibilidad de que el PRI recuperara la gubernatura dependía de la postulación del empresario Jesús Vizcarra. Con derecho de picaporte en Los Pinos, Vizcarra tiene buena comunicación con la cúpula priista. Por el contrario, su contacto con el gobernador sinaloense y los principales líderes del PRI local léase los ex gobernadores Juan Millán, Jesús Aguilar Padilla y Francisco Labastida es áspero e discontinuo sobre todo por la indefinición de sus pretensiones en el corto plazo.

Sobre la candidatura, definirá el presidente, reconocen los demás aspirantes... quienes mientras queda definido el método de selección del candidato y la fecha de la convocatoria, han seguido con su proselitismo. El ex vocero presidencial, David López Gutiérrez, el ex diputado, Heriberto Galindo Quiñones y Óscar Lara Aréchiga avanzan en carriles distintos al actual secretario de Gobierno, Gerardo Vargas Landeros, y del senador Aarón Irizar.

Los grandes empresarios, sin embargo, demandan una apertura al PRI, una depuración de la vieja guardia y la postulación de candidatos sin nexos turbios o deudas impagables. Y si no es Vizcarra, volcarían su apoyo al actual presidente del PRI sinaloense, Jesús Valdés, ex diputado federal y que trabajó cerca de Beltrones.

Con un saldo positivo de opinión, pero poco conocimiento a nivel estatal, Valdés encabeza las preferencias para buscar la alcaldía de Culiacán. ¿Su nominación a la gubernatura sería una tercera vía, ante la polarización de los grupos priistas?

La circunstancia más complicada ha surgido en Oaxaca, donde el ex director general del Infonavit, Alejandro Murat Hinojosa, renunció sin atender los llamados al orden. Tras del debate suscitado por su presunta inelegibilidad, el ex funcionario mexiquense entendió que iba rezagado, ante otros dos aspirantes, mejor posicionados: el senador Eviel Pérez Magaña y el ex diputado federal Samuel Gurrión. Ambos, cercanos al ex gobernador Ulises Ruiz y también, al actual dirigente nacional priista.

Separado voluntariamente del gabinete peñista, Murat Hinojosa intensificó su presencia en la Vieja Antequera y forzó a Pérez Magaña a solicitar licencia casi dos meses antes de lo previsto.

En las cinco mediciones filtradas por los aspirantes priistas, el puntero en la contienda interna es Pérez Magaña. Una lectura completa de esos números establece que las cuatro principales fuerzas políticas cuentan por personalidades bien posicionadas. Y sin Gerardo Gutiérrez Candiani en el escenario, las coaliciones opositoras al PRI tienen pocas posibilidades de éxito.

El PAN y el PRD podrían ir con un candidato común, el ex priista Estefan Garfias.

Los autodestapes han desequilibrado la estrategia beltronista. Para la procuradora del Consumidor, Lorena Martínez, quien desde hace dos semanas amagó con solicitar licencia, a partir del 30 de diciembre, hubo un velado extrañamiento de la cúpula priista. Corresponderá a los delegados elegir , atajó la presidenta del PRI hidrocálido y ex delegada estatal de la Sedeso, Norma Esparza, luego que la funcionaria federal se despidiera de sus colaboradores, segura de que se hará de la candidatura.

Ante los amagos y las infidencias, la cúpula priista procesará la designación de sus candidatos en Tlaxcala, Sinaloa y Chihuahua, antes de concluya el año. Y antes del 15 de enero del 2016 habrá convocatorias para nominar a sus abanderados en Tamaulipas, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo y Veracruz.

EFECTOS SECUNDARIOS

REGAÑOS. Fernando Landeros, presidente de la Fundación Teletón, denunció públicamente el montaje que el candidato panista a la gubernatura de Colima, Jorge Luis Preciado, urdió para aparecen en pantalla, el pasado sábado 12, para prometer la construcción de un centro de rehabilitación en aquella entidad, en caso de ganar la contienda extraordinaria. Preciado ocupó el espacio reservado para otro donador y abusando de la buena fe de algunos de los colaboradores de la fundación, pronunció un mensaje político inadecuado... , se quejó Landeros.

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