¿Cuánto crecerá México? ¿Qué pasará con la inversión privada, con el tipo de cambio y con el empleo... Cuántas empresas abrirán, cuántas cerrarán? Nadie tiene bola de cristal, pero todos sabemos que hay variables que hacen la diferencia. En el caso de México, mucho dependerá del éxito de la vacunación, del comportamiento de la economía de Estados Unidos y las decisiones que tome el gobierno.

¿Ese es el orden correcto? Los administradores de fondos de inversión encuestados por Bank of America Securities consideran que no. El mayor riesgo para la economía mexicana son las decisiones que tome el gobierno mexicano. En segundo lugar, está el comportamiento de la economía de Estados Unidos y en un lejano tercer sitio aparece el proceso de vacunación.

Cuando comparamos la valoración de riesgos que hacen los administradores con la que hacían en diciembre pasado, queda claro que ha crecido la confianza en el desempeño económico de Estados Unidos y en la capacidad del gobierno mexicano de implementar con éxito la campaña de vacunación. De diciembre a la fecha, se aprobó el Plan Biden y la vacunación ha tomado ritmo en México, son más de 2 millones de vacunas aplicadas por semana, en promedio.

Por desgracia, se ha incrementado la desconfianza en las decisiones del gobierno. Es ahora el principal factor de riesgo para el caso mexicano. A esto contribuye, sólo en este trimestre, la aprobación de la reforma eléctrica, sin cambiar una coma y la inminente aprobación de la ley de hidrocarburos, también, sin mover un punto o una coma. Cabe hacer notar que no todas las leyes controvertidas han corrido con la misma suerte. La propuesta de cambios a la ley del Banxico se frenó y la versión final de la ley del outsourcing fue producto de un intenso diálogo.

En el balance, crece la incertidumbre entre los empresarios y la percepción del riesgo ante las decisiones de la 4T. Esto ha provocado, entre otras cosas, que no se haya anunciado el tercer paquete de inversiones privadas, previsto para marzo. Se dijo que serían alrededor de 200,000 millones de pesos, pero siguen en el limbo. Ha crecido el riesgo, ¿Qué es eso? Esta palabra se refiere a la posibilidad de que se produzca un contratiempo o una desgracia, de que alguien o algo sufra perjuicio o daño.

Esta preocupación expresada en la encuesta trimestral del Bank of America a administradores de Fondos es otra manifestación de la brecha que existe entre el gobierno y los hombres y mujeres de empresa. Se trata de personas muy informadas y que toman decisiones que valen decenas de miles de millones de pesos. Si preguntáramos a otro colectivo, por ejemplo obreros, profesores o amas de casa, podemos apostar que no estarían tan preocupados por las decisiones que el gobierno está tomando. Encontraríamos, con toda probabilidad, más esperanza y quizá también desesperación por la manera en que se ejecutan estas decisiones.

Los hombres y mujeres de negocios no entienden lo que el gobierno quiere hacer… o lo entienden y no les gusta. Expresan su desconfianza y/o su molestia enviando memes, pero también frenando inversiones, reduciendo la contratación de personal o sacando capital. La inversión privada cayó 18% en 2020 y 4.3% en 2019, antes de la pandemia. En el índice de AT Kearney, que mide el atractivo de los países para la inversión privada productiva, México pasó del número 18 mundial en 2018, al casillero 25 en el 2019 y salió del top 25 en el 2020. En el primer trimestre de 2021 se presentó una liquidación de valores gubernamentales por parte de extranjeros por un monto de 103,383 millones de pesos.

México tiene una posición fiscal muy sólida, pero niveles de inversión muy bajos. La suma de las inversiones, públicas y privadas, está por debajo del 17% del PIB. Debería estar por encima del 20% para hablar de recuperación económica y por encima del 25%, para poder salir del círculo vicioso del subdesarrollo. Sólo como ejemplo, China ha tenido inversiones mayores a 30% del PIB durante más de tres décadas.

Falta diálogo y faltan puentes entre el sector privado y la 4T. Con la situación actual todos perdemos. Hay quien piensa que esta racha de tormentas es parte de las campañas electorales y que terminará una vez que concluya el proceso electoral. Ojala tengan razón, pero no hay garantías de que será así. Mientras tanto, la Torre de Babel gana altura.

lmgonzalez@eleconomista.com.mx

Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.

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