Los expresidentes panistas Vicente Fox y Felipe Calderón dejaron ir la oportunidad que el pueblo les dio para transformar a México, y ahora critican cada vez que pueden a su sucesor morenista.

Sus más recientes críticas se dieron con motivo del primer grito que desde el balcón central de Palacio Nacional dio el presidente Andrés Manuel López Obrador el domingo pasado.

Calderón, quien evidentemente está más enojado que de costumbre después de que AMLO se refirió a él como el Comandante Borolas, empezó su crítica la noche del 14 de septiembre, cuando en un tuit escribió: “¿Para qué distorsionar la tradición del grito, una ceremonia que nos une a los mexicanos? ¿Se trata de hacer que también eso nos divida? ¿En serio ya se creen epopeya que se echarán vivas a sí mismos? ¿Habrá un viva Bartlett? ¿O viva el crimen organizado, que también es pueblo?”.

El michoacano obviamente se refería al anuncio, que ese mismo día hizo el tabasqueño, de que echaría 20 “vivas” en su primer grito, lo cual hizo.

Luego, en la noche del 15, el expresidente retuiteó un tuit de una mujer que se burló de los muchos “vivas” que lanzó AMLO.

Y el lunes, en vez de difundir su propia opinión en torno al evento, se limitó a retuitear lo que escribieron cuatro personas que como él descalifican al gobierno de la 4T.

Desde entonces nada más ha escrito

Por su parte, Fox tuiteó el lunes a las 9:12 de la mañana (centro): “Qué solito y poca cosa se veía López en el balcón de palacio. Lo que hace la soberbia y el poder, un palacio para el (sic) solito. Triste figura, nadie que lo acompañe”. Aparentemente no vio el ánimo que sentían las decenas de miles de personas congregadas en el Zócalo de la CDMX.

Ambos panistas tienen todo el derecho de criticar a cualquier funcionario, el presidente incluido, como lo tiene cualquier mexicano.

El problema es que los dos aparentemente creen que los mexicanos ya olvidamos todas las promesas que hicieron durante sus respectivas campañas electorales, promesas que, en su mayor parte, nunca fueron cumplidas.

Por ejemplo, Fox prometió que durante cada año de su gobierno la economía crecería 7% y se crearían 1.5 millones de empleos. En todo su sexenio el PIB apenas aumentó 1.94% y sólo se generaron 2.4 de los 9 millones de empleos prometidos.

Calderón prometió ser “el presidente del empleo” pero en sus seis años como presidente apenas pudo generar 2.3 millones de los 7 millones que ofreció crear; el PIB apenas creció 1.7 por ciento.

Los dos expresidentes fallaron en muchas otras cosas: Fox fue incapaz de disminuir los altos niveles de corrupción; Calderón involucró al país en su guerra contra la delincuencia. Ninguno acabó con el tráfico de personas por la frontera sur y el de armas por la frontera norte.

Al criticar a AMLO, los dos panistas contribuyen a polarizar más al pueblo que no supieron unir desde la presidencia y fortalecen a Andrés Manuel, quien, como el buen populista que es, se ha fortalecido dividiendo a los mexicanos.

Fox y Calderón deberían imitar a Barack Obama y George W. Bush, que han mantenido un silencio ejemplar y admirable cada vez que los critica Donald Trump. Los expresidentes estadounidenses entienden que su tiempo ya pasó y que no deben contribuir a dividir más a su país.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.