El empate técnico en las preferencias cambiará cuando se incluya la variante de las alianzas en la ecuación electoral.

Los resultados que arrojan las encuestas presidenciales, a poco más de un año de la elección del 2018, deben leerse tomando en cuenta las distintas variables que incidirán en ellos, como son los procesos internos de selección de los candidatos de cada partido, las candidaturas que emerjan de los mismos, los aciertos y errores en sus campañas. Otra de estas variables es la de las alianzas entre los partidos.

Las alianzas entre partidos, que hasta hace poco eran vistas en México como algo extraño, se han convertido en un fenómeno común: en todos los comicios, tanto federales como locales, se registra al menos una coalición electoral. No hay razón para pensar que la elección del 2018 será la excepción.

Según una encuesta publicada en días pasados y que fue comentada por Rubén Aguilar en las páginas de El Economista el pasado 18 de abril, la intención del voto para cada partido es la siguiente: Morena 24%, PAN 23%, PRI 13%, PRD 6%, PVEM 4%, MC 4%, Panal 4%, PT 3% y PES 2 por ciento. Estos números muestran un empate técnico entre Morena y el PAN, lo que podría modificarse con las alianzas entre partidos.

El PRI y el PVEM muy posiblemente acordarán ir en coalición, como lo han hecho desde el 2003. Tal alianza sumaría 17%, manteniéndose alejada de los dos punteros. Pero si a la alianza del PRI-PVEM se suma el Panal con sus 4 puntos, llegaría a 21%, lo que produciría un triple empate técnico.

López Obrador ha mantenido una actitud sectaria respecto de su anterior partido, el PRD, al que tilda de ser parte de la mafia en el poder . Si tal postura se modificara y se procesara una coalición Morena-PRD, ésta alcanzaría los 30 puntos, superando el empate técnico con sus competidores. En tal escenario, si se sumaran a dicha coalición MC y el PT, que tradicionalmente han sido aliados del PRD, la misma alcanzaría 37 puntos, muy por encima de los 23 del PAN.

Pero también existe otra posibilidad, que se está fraguando a iniciativa de ciertos políticos independientes y que cuenta con la aceptación de algunos dirigentes partidarios. Denominada genéricamente el cuarto polo o candidatura ciudadana , impulsa un acuerdo programático que ofrezca solución a los grandes problemas nacionales, así como un proceso abierto para definir sin sectarismos al candidato presidencial común.

De ser exitosa, la iniciativa del cuarto polo podría aglutinar al PRD y al PAN, coalición que sumaría 29 puntos, además de los que sumen electores simpatizantes de las candidaturas independientes. Esta variante también rompería el empate técnico del que da cuenta la encuesta que se ha tomado aquí como referencia. Si los partidos MC y PT se sumaran a esta hipotética coalición, su ventaja sobre el segundo lugar se ampliaría a 12 puntos.